MIENTRAS EN Toluca se presumían ayer cifras alegres sobre la baja en delitos de alto impacto, en la Zona Arqueológica de Teotihuacán el sonido que rompió el aire no fue el de los aplausos… sino el de los balazos. Y no fue un hecho menor.
MÁS ALLÁ de cifras que aún se ajustan, lo que queda es la imagen: turistas corriendo, pánico en un sitio con visitantes internacionales y la pregunta inevitable: ¿Cómo entra un sujeto armado a un lugar así?
LO OCURRIDO TRANSCURRIÓ en varios momentos. El agresor subió a la Pirámide de la Luna y tuvo sometidos a turistas durante varios minutos, sin que se apareciera guardia alguno. Tuvieron que hablar por teléfono algunos paseantes para solicitar auxilio hasta que llegaron sin prisa agentes de la Guardia Nacional.
EL PROPIO gobierno estadounidense lanzó ayer mismo una previsión a sus turistas para no acercarse a Teotihuacán debido a los riesgos de inseguridad.
LOS POBLADORES de la zona le llaman “El tren fantasma”, porque sigue sin aparecer ya que en 2025 los trabajos se detuvieron, pese a que estaba casi lista. La construcción está a cargo del Ejército, por lo que toda la información está bajo llave, al menos, hasta 2029.
EL TEMA es del primer interés del gobernador morenista Alfonso Durazo, ya que fue una de las promesas al inicio de su gobierno. De ahí que el sonorense ha estado moviéndose para negociar con Palacio Nacional, a fin de que se destinen nuevos recursos para reanudar las obras… y espantar así el fantasma del fracaso
EL COLMO de los dimes y diretes es que las autoridades estatales ni siquiera pueden articular una sola versión sobre lo que andaban haciendo en la zona los norteamericanos.
ESO DE QUE no estaban en un operativo antidrogas, sino que sólo andaban por ahí y les dieron aventón, suena muuuy poco creíble. La embajada estadounidense tendría que precisar las labores del personal para aclarar las cosas. A ver si ocurre.