LA PRÓXIMA semana se puede poner intensa con las visitas a México del representante comercial de EU, Jamieson Greer, y del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.
ADEMÁS de dialogar con la presidenta Claudia Sheinbaum y con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, Greer verá a un grupo de empresarios de sectores afectados por los aranceles de Donald Trump.
EN TANTO, el funcionario de la ONU se reunirá con autoridades federales en un clima hostil por las descalificaciones que el gobierno federal hizo -y sigue haciendo- al reciente informe sobre desaparecidos.
A VER si no salen chispas en ambos encuentros.
RENUNCIÓ Citlalli Hernández a la Secretaría de las Mujeres y aunque aún no se anuncia quién le sucederá, suenan dos candidatas, ambas cercanas a Claudia Sheinbaum.
COMO opción interna, está Ingrid Gómez, ex secretaria de las Mujeres de la CDMX y actual subsecretaria federal del ramo, quien conoce muy bien la dependencia. Y como opción externa, se menciona a la senadora Guadalupe Chavira, ex diputada local y federal quien ocupa un escaño como suplente, precisamente, de Citlalli Hernández.
LA DUDA es si en Palacio Nacional optarán por un perfil más técnico o por uno más político, pensando en que el año que viene hay elecciones.
EN LA REORGANIZACIÓN de la FGR anunciada ayer por su titular, Ernestina Godoy, hay quienes ven la mano del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
EL ACENTO que puso la fiscal a la creación de grupos de élite para atender delitos como la extorsión, la desaparición de personas y el feminicidio está alineado con la estrategia de labores de inteligencia, base de la operación de la SSPC.
LA IDEA suena bien, sobre todo porque, cuando Alejandro Gertz estuvo al frente, la Fiscalía traía su propia agenda que no necesariamente coincidía con las prioridades del gabinete de Seguridad. Ya se verá si, ahora sí, jalan todos parejo… y para el mismo lado.
POR CIERTO, aunque la fiscal Ernestina Godoy anunció cambios en la manera de combatir los feminicidios, el lamentable asesinato de la joven Edith Guadalupe en la CDMX dejó un enorme signo de interrogación sobre las reales posibilidades de lograrlo.
LA ACUSACIÓN de que policías de Investigación de la Fiscalía capitalina quisieron extorsionar a familiares de la víctima para “agilizar” las indagatorias pone en evidencia lo mucho que falta por hacer en la materia.
PUEDE haber una gran disposición de las autoridades, una nueva mentalidad, órdenes expresas y memorándums, pero si nada de eso se aplica al investigar delitos y hacer justicia, de nada sirven los discursos sobre el cambio.