EL INCIDENTE en la Sierra Tarahumara de Chihuahua en que murieron dos funcionarios adscritos a la embajada de Estados Unidos en México, siembra dudas y preocupaciones. Qué bueno que haya acciones para desmantelar laboratorios de drogas y combatir cárteles, pero si no es en un marco de coordinación el asunto se complica.
MIENTRAS TANTO, la mandataria chihuahuense andaba en la Feria de San Marcos de Aguascalientes, impulsando la precandidatura presidencial panista de la hidrocálida Tere Jiménez.
SI FUERA una agresión directa del crimen la que hubiera causado la muerte de los agentes estadounidenses, difícilmente Washington lo callaría. Por lo pronto, el embajador Ronald Johnson ha validado la información de que los agentes y los jefes de seguridad de Chihuahua derraparon y salieron de la carretera. Es decir, que fue un accidente.
EN SU ADVERTENCIA, el Observatorio, constituido por expertos en el tema electoral, dice que el riesgo de configurar una mayoría en el Consejo General del INE apegada al partido oficial desequilibraría cualquier proceso y se sumaría al control existente en el Tribunal Electoral lo que minará la confianza de la ciudadanía.
EL TEMA ES si estas obras no serán sólo el maquillaje para el Mundial de Futbol y apenas en el mes de agosto habrá que sufrir sus deficiencias cuando los turistas ya se fueron y aparecen los vicios ocultos.