Las sobrinas de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, residen en California y trabajan en instituciones públicas, donde han desarrollado una vida alejada del crimen organizado, en contraste con la trayectoria del exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por quien se llegó a ofrecer una recompensa de 15 millones de dólares.
Su identidad salió a la luz cuando cuatro de ellas enviaron cartas a una jueza en Washington D. C. para respaldar a Jessica Johanna Oseguera González, hija del capo, quien enfrentaba cargos por administrar negocios que, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, lavaban dinero del narcotráfico. En esas misivas, la describieron como una mujer cercana a su familia, dedicada a sus hijos y con influencia positiva en su entorno.
Arlette Oseguera, asistente administrativa en el Distrito Escolar Unificado de San Francisco, afirmó: “Crecimos juntas, siempre convivimos y nos cuidamos una a la otra. Ella siempre ha sido alguien que se esfuerza por lograr más en la vida”. La empleada, que ingresó en 2008 como guardia de seguridad y actualmente percibe más de 80 mil dólares anuales, relató que mantiene contacto frecuente con su prima y que suelen reunirse en encuentros familiares en California.
Otra de las sobrinas, Melissa Ruiz Oseguera, trabaja como guardia de seguridad en una escuela primaria pública en San Francisco desde 2013. En su carta recordó convivencias familiares, viajes y visitas a parques de diversiones, al señalar que su prima “siempre se aseguraba de que lo pasáramos bien”.
También figura Guadalupe Azucena Oseguera, quien se desempeñó como maestra asistente en el Distrito Escolar de Hemet y desde 2023 trabaja como notaria pública. En su testimonio aseguró que Jessica Johanna influyó en su decisión de dedicarse a la enseñanza. En la misma región del Inland Empire reside Yadira Jacova Campos, asistente médica en hospitales públicos del condado de Riverside, quien destacó la cercanía familiar durante las visitas de su prima.
Las descripciones de las familiares contrastan con los señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que sostiene que Jessica Johanna Oseguera llevaba una doble vida, al presentarse como empresaria mientras presuntamente participaba en la administración financiera del CJNG. Según documentos judiciales, habría supervisado negocios como restaurantes, una marca de tequila, una agencia de publicidad y un complejo turístico en Tapalpa, Jalisco.
Un testigo citado por la Fiscalía declaró que la acusada se reunía con su padre en dichas cabañas y realizaba tareas de contabilidad relacionadas con el cártel, identificando adeudos y discrepancias. Además, autoridades estadounidenses señalaron que cruzó la frontera al menos 33 veces entre 2005 y 2020 y que en uno de esos viajes declaró portar cerca de 10 mil dólares en efectivo.
Cuando la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó sus negocios en 2015, la acusada habría intentado eludir las medidas cambiando el nombre de uno de ellos, mientras continuaba promocionándolo en redes sociales. Al momento de su detención en Washington D. C., portaba artículos de lujo y dinero en efectivo, de acuerdo con el Gobierno.
Las leyes de California no obligan a revelar vínculos familiares con criminales para acceder a empleos públicos, aunque las agencias de seguridad realizan investigaciones más exhaustivas sobre los antecedentes de los aspirantes. En ese estado residen diversos integrantes de la familia Oseguera, que se establecieron en ciudades del área de la Bahía desde la década de 1980, cuando El Mencho vivió en San Francisco antes de ser detenido en 1989 por delitos relacionados con drogas y posteriormente deportado a México.
