El accidente automovilístico ocurrido el pasado domingo en Chihuahua, donde murieron cuatro funcionarios, involucró a dos agentes de Estados Unidos que trabajaban para la Agencia Central de Inteligencia (CIA), de acuerdo con información publicada por The Washington Post con base en fuentes familiarizadas con el caso.
El siniestro se registró cuando los funcionarios regresaban de una reunión con autoridades mexicanas, tras un operativo que derivó en el desmantelamiento de un laboratorio clandestino en una zona remota, descrito por el fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, como “quizás uno de los mayores jamás localizados”. Durante el trayecto, el vehículo en el que viajaban se salió del camino y explotó al caer en un barranco.
En el mismo hecho murieron Pedro Román Oceguera, director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y el agente Manuel Genaro Méndez, ambos pertenecientes a corporaciones locales.
Según el reporte, los agentes estadounidenses formaban parte de una estrategia más amplia de la CIA enfocada en el combate al narcotráfico en el hemisferio occidental. Entre las acciones referidas por las fuentes se encuentran el uso de drones no armados para rastrear líderes de cárteles, la capacitación de unidades locales y el intercambio de inteligencia, como la que habría permitido en febrero la localización y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”.
La CIA no emitió comentarios oficiales sobre el caso; sin embargo, el diario señala que bajo la dirección de John Ratcliffe, la agencia ha adoptado un papel más activo en operaciones antidrogas.
El incidente generó diferencias entre autoridades federales y estatales. La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que su gabinete de seguridad no fue informado de la colaboración con agentes extranjeros, y subrayó que la ley exige que este tipo de coordinación sea canalizada a través del gobierno federal.
En contraste, el fiscal Jáuregui indicó que los estadounidenses no participaron directamente en la redada, sino que realizaban labores de capacitación a distancia, y sostuvo que en la operación del laboratorio intervinieron únicamente agentes estatales.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum informó que la Fiscalía General de la República mantiene una investigación abierta para determinar la adscripción de los agentes fallecidos y las actividades que realizaban en territorio mexicano. Además, señaló que se analizará si existió alguna violación a la Constitución o a la Ley de Seguridad Nacional.
El reporte también señala que esta política de la CIA no se limita a México, ya que en otros países de la región se han implementado acciones similares, incluyendo operaciones en el Caribe, Ecuador y Venezuela.
