El Tren Interoceánico, cuyo descarrilamiento dejó 14 personas muertas y más de 100 heridas el 28 de diciembre de 2025, fue sometido a una sola verificación en dos años de operación, de acuerdo con una investigación presentada la noche de este lunes por el periodista Carlos Loret de Mola en Latinus, elaborada por Luis Brito.
La revisión, programada para octubre de 2025 por la entonces Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, no se completó como estaba previsto, ya que no hubo corridas programadas durante los días de inspección. En consecuencia, la verificación se limitó a la revisión de vagones detenidos en una estación, según documentación entregada vía transparencia por la paraestatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.
El tren inició operaciones en diciembre de 2023 en la Línea Z, que conecta Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz, y suspendió su funcionamiento tras el accidente ocurrido apenas dos años después.
La versión oficial de la Fiscalía General de la República (FGR) señaló que el descarrilamiento fue causado por exceso de velocidad y negligencia humana por parte de la tripulación, descartando fallas estructurales, problemas en la infraestructura o sabotaje externo.
No obstante, la investigación difundida en el portal Latinus detalla que la única inspección contemplaba revisar condiciones mecánicas, licencias de la tripulación y controles de seguridad, pero no pudo realizarse en operación. El tramo a inspeccionar incluía la zona donde ocurrió el descarrilamiento.
Además, se informó que la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario fue sustituida por la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, instancia que aún no cuenta con personal para atender solicitudes de información, según una respuesta oficial.
La documentación revisada señala que no se emitieron observaciones tras la única verificación realizada, pese a que el tren operó durante dos años antes del accidente.
