Once menores de entre 15 y 17 años fueron liberados en Nogales, Sonora, luego de haber permanecido varias horas privados de la libertad, en un caso que encendió las alertas por la escalada de violencia juvenil y posibles actos de justicia por mano propia en la región.
Los adolescentes fueron localizados en la colonia Pueblitos en condiciones de violencia extrema: desnudos, rapados y con visibles huellas de tortura. Junto a ellos, sus captores dejaron una cartulina con amenazas dirigidas a sus familias, en la que advertían: “no hay segundas oportunidades y esta vez tuvieron suerte por ser menores”, además de asegurar que cuentan con sus datos.
Uno de los jóvenes presentaba la palabra “machetero” escrita en el pecho y un número marcado en el cráneo, lo que sugiere que el ataque estaría relacionado con represalias por presuntas actividades delictivas.
El caso ocurrió tras la denuncia de desaparición de varios menores el pasado 23 de abril, difundida por los colectivos Buscadoras por la Frontera y Madres Buscadoras de Sonora, quienes solicitaron apoyo para su localización.
Horas antes de su hallazgo, familiares de los adolescentes y miembros de estos colectivos realizaron una manifestación frente a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), donde quemaron basura y llantas para exigir acciones ante el aumento de desapariciones de menores.
Este episodio se da en un contexto de creciente violencia en el sector poniente de Nogales, donde se han registrado agresiones atribuidas a pandillas juveniles conocidas como “macheteros”. El 23 de abril, un joven de 17 años fue hospitalizado con una herida en la cabeza tras un ataque en el fraccionamiento Asturias. Días antes, el 20 de abril, dos menores de 16 años fueron detenidos por agredir con piedras y machetes a un hombre de 51 años en la colonia Flores Magón.
De acuerdo con testimonios, los mensajes dejados por los agresores señalan una presunta vinculación de los menores con robos y disturbios, mientras que sus familias sostienen que son inocentes.
El caso ha generado preocupación entre la población y abrió el debate sobre la responsabilidad de padres y tutores, en medio de la falta de un centro tutelar para menores en la región, lo que complica el procesamiento de adolescentes involucrados en delitos.
En redes sociales circulan videos donde se observa a grupos de jóvenes participando en actos violentos, lo que ha incrementado la inquietud entre habitantes.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un posicionamiento detallado sobre los hechos, mientras persiste la alerta en Nogales por el riesgo de que continúen tanto la violencia juvenil como los castigos clandestinos.
