En la asamblea de dueños del futbol mexicano realizada en Toluca, se concretó la compra del Atlas por parte de José Miguel Bejos, empresario señalado por su cercanía con Andy y la familia López Beltrán, en un movimiento que reconfigura la propiedad del club tapatío.
Bejos, director de la constructora Mota-Engil, ha sido identificado en el sector empresarial por su relación con Andy y Gonzalo López Beltrán, hijos del presidente Andrés Manuel López Obrador, vínculo que, según diversas referencias en la industria, coincidió con la expansión de la firma en proyectos de obra pública en México.
De acuerdo con información de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, el empresario habría recibido contratos por aproximadamente mil millones de dólares durante el sexenio anterior, etapa en la que Mota-Engil participó en diversas obras de infraestructura impulsadas por el gobierno federal.
La adquisición del Atlas se produjo en un contexto de dificultades para Grupo Orlegui, que mantenía la propiedad del club y enfrenta un entorno judicial complejo, lo que abrió la puerta a la operación. En el entorno de la asamblea, circuló la versión de que un intermediario vinculado a Carlos Slim participó en el proceso, dada la relación de negocios entre empresas de Bejos y consorcios donde interviene Grupo Carso.
En la maniobra también es mencionado Mikel Arriola, presidente ejecutivo de la Liga MX, quien habría tenido un rol en el proceso y mantiene relaciones desde su paso por el Instituto Mexicano del Seguro Social con personas cercanas a la familia López Obrador.
La operación se formalizó este jueves en Toluca, durante la reunión de propietarios del futbol mexicano, donde se avaló el cambio de control del club Atlas.
