La tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca se vio abruptamente interrumpida la noche del sábado en Washington, luego de que se escucharan al menos cinco disparos dentro del hotel Hilton, donde se encontraban cerca de 2 mil 500 invitados, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con los primeros reportes, el presunto agresor, identificado como Cole Allen, un hombre de 31 años originario de California, fue detenido por las autoridades tras aproximarse a un punto de control de seguridad con armas de fuego y cuchillos. El incidente ocurrió minutos después de iniciado el evento, mientras los asistentes comenzaban a degustar el primer plato.
Elementos del Servicio Secreto reaccionaron de inmediato. Agentes armados rodearon la mesa presidencial y evacuaron a Trump del recinto, mientras se desplegaba un operativo de seguridad en la zona. “Nos vamos de aquí, ¡ya!”, se escuchó decir a uno de los oficiales durante la evacuación.
El mandatario confirmó el incidente a través de su red social Truth, donde señaló: “El servicio secreto y las fuerzas del orden han hecho un trabajo fantástico. El tirador ha sido capturado”. Añadió que había sugerido continuar con el evento, aunque la decisión final quedaría en manos de las autoridades.
La confusión se apoderó del salón tras las detonaciones. Algunos asistentes pensaron inicialmente que se trataba de objetos cayendo, mientras otros se tiraron al suelo o intentaron comunicarse sin éxito debido a la falta de señal en el recinto. Funcionarios de alto nivel, legisladores y periodistas presentes reaccionaron con nerviosismo; algunos mostraban signos de angustia.
Entre los asistentes se encontraban figuras como la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt; el director del FBI, Kash Patel; y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, además de decenas de congresistas. Varias personas abandonaron el lugar de manera apresurada, dejando incluso pertenencias atrás.
La presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), Weijia Jiang, anunció inicialmente que el evento se reanudaría “lo antes posible”, pero la falta de condiciones llevó a la cancelación de facto de la velada.
Horas después, ya desde la Casa Blanca, Trump aseguró que la cena se realizará en otra fecha. “No vamos a dejar que nadie nos arrebate nuestra sociedad, no vamos a cancelar nada”, afirmó.
El evento, considerado uno de los más relevantes del ámbito político y mediático en Washington, había generado gran expectativa este año debido a la asistencia de Trump, quien históricamente había declinado participar. Estaba previsto que ofreciera un discurso ante periodistas, en un contexto de relación tensa con la prensa.
La cena se celebra anualmente en el hotel Hilton por su capacidad, reuniendo a figuras del gobierno, medios y sociedad, en una tradición que en esta ocasión quedó marcada por el incidente de seguridad.
