El contralmirante Fernando Farías Laguna, detenido en Argentina y sujeto a un proceso de extradición, sostiene que informó oportunamente sobre las acusaciones en su contra al entonces titular de la Secretaría de Marina, Rafael Ojeda, mediante conversaciones de WhatsApp que ahora forman parte de su defensa.
De acuerdo con su abogado, Epigmenio Mendieta, dichos mensajes buscan demostrar que su cliente actuó como denunciante al cumplir con su obligación de reportar posibles irregularidades, incluso cuando lo implicaban directamente. “Yo no estoy metido en ese desmadre, mi nombre lo están utilizando y ahorita lo reporto”, habría expresado Farías Laguna tras conocer los señalamientos, según la versión de la defensa.
Las conversaciones ocurrieron luego de una reunión con el también contralmirante Fernando Rubén Guerrero, quien había recabado información que vinculaba a Farías Laguna y a su hermano, Manuel Roberto Farías, con una red de contrabando de combustible. El encuentro se realizó el 31 de mayo de 2024 en un restaurante de Villa Coapa, y forma parte de la carpeta de investigación de la Fiscalía General de la República, que incluye una fotografía del momento.
Según la defensa, tras esa reunión, Farías Laguna contactó directamente a Ojeda para informarle de las acusaciones. Guerrero, quien fungía como denunciante del caso, buscaba que el contralmirante actuara como intermediario para escalar la información al entonces secretario.
Farías Laguna y su hermano son señalados de encabezar una red de corrupción que habría introducido ilegalmente 31 buques de combustible en los puertos de Altamira y Tampico entre 2024 y 2025. Manuel Roberto fue detenido en septiembre del año pasado, mientras que el contralmirante fue capturado el jueves en Argentina.
En el desarrollo del caso, se documenta que a inicios de abril de 2024, Rafael Ojeda recibió en su oficina a Guerrero, quien posteriormente también sostuvo un encuentro con el actual titular de Marina, Raymundo Pedro Morales, el 10 de octubre de ese mismo año, ya durante la administración de Claudia Sheinbaum.
Semanas después, el 8 de noviembre, Guerrero fue asesinado en Manzanillo, Colima, hecho que quedó registrado dentro de la cronología del caso.

dicen, que los titeres no se mueven solos.