La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno abrirá una investigación sobre la estancia del hijo de Marcelo Ebrard en la residencia de la Embajada de México en Londres, durante el periodo en que el actual secretario de Economía se desempeñaba como canciller.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la indagatoria se inicia tras solicitudes formales y conforme a lo que establece la ley. “Hubo solicitudes de que se abriera una investigación y así dice la ley, tiene que abrirse de manera automática. Lo que tiene que revisarse es si se violó alguna norma en ese sentido”, señaló.
El caso surge luego de que se documentó que Marcelo Patrick Ebrard residió en el inmueble diplomático entre junio de 2021 y enero de 2022, mientras realizaba estudios de psicología. De acuerdo con el reportaje, el joven contaba con servicios como mayordomo, cocinera y personal de limpieza durante su estancia.
Al respecto, Marcelo Ebrard reconoció la presencia de su hijo en la residencia, pero aseguró que su conducta fue “intachable” y rechazó el uso indebido de recursos públicos. “No usamos ningún recurso indebidamente”, afirmó, además de mencionar que su hijo organizó una exposición sobre salud mental durante la pandemia.
Cuestionada sobre estas declaraciones, Sheinbaum evitó respaldar o rechazar la postura del funcionario, al indicar que será la investigación la que determine si existió alguna falta. “Lo que hay que ver es si hubo alguna falta legal, jurídica y en todo caso normar si no existen esas normas”, declaró.
El Código de Ética de la Secretaría de Relaciones Exteriores, firmado por el propio Ebrard en 2021, establece que los funcionarios deben evitar aprovecharse del cargo y no conceder privilegios bajo ninguna circunstancia.
Según la versión del ex canciller, la estancia de su hijo se dio por invitación de la entonces embajadora en Reino Unido, Josefa González-Blanco, quien presuntamente ofreció alojarlo en la residencia durante el tiempo necesario. Sin embargo, la exfuncionaria no ha respondido a cuestionamientos sobre el caso.
Testimonios recabados señalan que el joven habría sido el invitado que más tiempo permaneció en la residencia, e incluso que su estancia habría comenzado antes de la llegada de González-Blanco a la embajada, lo cual fue rechazado por Ebrard.
De acuerdo con procedimientos habituales, los invitados en residencias diplomáticas deben contar con un oficio que avale su estancia, documento sobre el cual la Secretaría de Relaciones Exteriores no ha proporcionado información pública.
Durante la gestión de González-Blanco en Reino Unido, se reportaron diversas denuncias internas por presuntos malos manejos y conflictos laborales, en medio de cuestionamientos sobre el funcionamiento de la representación diplomática.
