A cuatro meses del arranque del proceso electoral intermedio de 2027, la alianza entre Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) comenzó a mostrar fracturas tanto en el ámbito electoral como legislativo, con desacuerdos sobre candidaturas, reglas internas y peso político en distintos estados.
El distanciamiento se acentuó luego de que Morena definió el pasado 7 de marzo sus reglas para seleccionar candidaturas a las 17 gubernaturas sin consultar a sus aliados, estableciendo como método principal las encuestas y un veto total al nepotismo. Esta decisión generó inconformidad en el PVEM y el PT, que exigieron participar en el proceso y reclamaron reconocimiento a su fuerza regional.
El Partido Verde ha sido el más activo en marcar su autonomía, al señalar que cuenta con estructura suficiente para competir en solitario en entidades como San Luis Potosí, Querétaro, Zacatecas, Tamaulipas y Quintana Roo. Incluso, dirigentes han impulsado perfiles propios en varios estados, lo que ha provocado tensiones con Morena.
El senador Luis Armando Melgar subrayó que su partido mantiene una alianza legislativa con Morena, pero no necesariamente electoral. “No somos sometidos a Morena, los incondicionales de Morena. Tenemos una alianza legislativa, sí, pero no confundamos la alianza legislativa con una alianza electoral”, afirmó.
En la misma línea, Manuel Velasco, coordinador de los senadores del PVEM, aseguró que no existe una ruptura a nivel nacional, aunque insistió en la necesidad de respeto a la fuerza política de cada partido en los estados.
Por su parte, el PT ha mostrado una postura más cautelosa, pero también ha tomado distancia, particularmente en el Congreso, donde ha frenado iniciativas de Morena, incluidas propuestas de la presidenta Claudia Sheinbaum. De acuerdo con especialistas, su estrategia apunta a fortalecer su posición dentro de la coalición ante una percepción de menor peso político.
A nivel estatal, los desencuentros se multiplican. En San Luis Potosí, el PVEM impulsa a la senadora Ruth González Silva, lo que choca con las reglas antinepotismo de Morena. En Querétaro, promueve al diputado Ricardo Astudillo como aspirante a la gubernatura, mientras que en Zacatecas existen tensiones por posibles candidaturas entre partidos aliados.
En la Ciudad de México, el PVEM ha señalado que podría competir sin alianza ante la falta de comunicación con Morena. “Es difícil llegar a una posible alianza cuando no hay una relación”, expresó el dirigente local Jesús Sesma.
También en Oaxaca y Morelos el PT ha planteado la posibilidad de contender en solitario, mientras que en Tabasco el PVEM ya anunció que competirá con cuadros propios, aunque mantendrá su respaldo al proyecto federal.
En otros estados como Tlaxcala, Hidalgo y Baja California, las alianzas permanecen en incertidumbre o con condiciones específicas, dependiendo de las candidaturas que se definan.
Pese a este escenario, las dirigencias nacionales de Morena, PT y PVEM instalaron una mesa de trabajo para acordar reglas que garanticen condiciones equitativas en la selección de candidaturas, en un intento por mantener la cohesión del bloque rumbo a las elecciones de 2027.
