El caso de los agentes de la CIA que participaron en el operativo para desmantelar un narco laboratorio en la sierra Tarahumara está politizado. No se necesita un sesudo análisis para concluir que es utilizado por el oficialismo para lanzar una ruidosa campaña contra la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos.
En el estado grande se renueva la gubernatura el año que entra y no quieren desaprovechar la oportunidad de presentarla como “traidora a la patria”, por haber pactado con EU la presencia de sus agentes, sin notificar al gobierno federal.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestiona porqué un gobierno estatal ”se presta” a la violación de la Ley de Seguridad Nacional. Ayer se quejó, incluso, de que la gobernadora no le contestó una llamada.
Los senadores, incluidos los del PAN, aprobaron que la gobernadora y el fiscal estatal, César Jáuregui, sean invitados a una “reunión de trabajo” para que expliquen la presencia de los agentes extranjeros en territorio nacional. El PT reclama juicio político contra la gobernadora. Llegaron al extremo de colocar, como máxima prioridad, la supuesta violación a la Constitución que significa la presencia de los agentes “de la CIA” en el operativo, como si nunca hubiese ocurrido.
Nadie en el oficialismo habla de que se destruyó un narco laboratorio de gran tamaño ni reconoce que el peor enemigo para la “soberanía nacional” son los cárteles de la droga.
Los capos han hecho de los panteones un gran negocio y del terror su instrumento para controlar territorios.
* La gobernadora y el fiscal se reunieron ayer con Omar García Harfuch para hablar del cuestionado operativo.
Durante una hora hablaron con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana sobre la presencia, en Chihuahua, de los agentes extranjeros.
Al término del cónclave no hubo declaraciones.
* En la mañanera de ayer escuché a la Presidenta admitir que en el operativo de “ese día” participó la defensa nacional, como participa en muchos operativos, a solicitud de los gabinetes de seguridad, o de la fiscalía de los estados.
“Eso no quiere decir que la Secretaría de la Defensa o el comandante de la región supiera que había presencia de ciudadanos estadunidenses en operativos o en la capacitación”, dijo.
Eso me llevó a preguntarme, ¿y la inteligencia militar? ¿militares van con agentes extranjeros a operativos contra el narco sin notificar a los altos mandos militares? Mmm.
El senador expanista Javier Corral tiene una pregunta-explicación: “¿Cómo saber de la presencia de agentes de la CIA cuando estaban infiltrados y uniformados como agentes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua?”.
Yo me sumo a lo escrito por el excanciller Jorge Castañeda, en un interesante artículo publicado en Nexos: “Cada quién sabrá si creerle al Ejército y a la Presidenta cuando niegan cualquier conocimiento de la presencia de cuatro agentes de la CIA”.
* La tolerancia de los colectivos de búsqueda de desaparecidos con la titular de la CNDH, Rosario Piedra, se agotó. La hija de Rosario Ibarra de Piedra no es ombudsperson, sino una militante más de la 4T.
El miércoles pasado presentaron una demanda de “juicio político” en contra de ella por encubrimiento y falta de cumplimiento en sus funciones. Los colectivos fueron acompañados por la diputada de MC, Laura Ballesteros, con quien hablamos del asunto.
Nos dijo: “Tiene que pagar Rosario todo el dolor que, bajo su indolencia, negligencia y solapamiento, se ha generado a las familias mexicanas víctimas de desapariciones. El informe que entrega el comité especializado de la ONU sobre desapariciones en México, pone al descubierto tres puntos que explican la crisis de desapariciones que tenemos.
1.-El número de más de 35 mil personas desaparecidas nos dicen que el Estado mexicano está rebasado.
2.- Hay un principio de aquiescencia entre autoridades y redes del crimen organizado.
3.- No hay un protocolo de seguimiento ni acompañamiento a las víctimas ni a sus madres, padres y familiares buscadores.
“En ninguna de esas tres podemos decir que no es verdad”, subrayó Ballesteros.
* La Cámara de Diputados es una generosa fuente de información. Allí nos enteramos que el diputado Sergio Mayer considera “darle las gracias” a Morena. La versión dice que el también actor y productor se hartó del maltrato recibido de sus compañeros más radicales de la bancada guinda, luego de la licencia que pidió para participar en el reality show La Casa de los Famosos.
El hostigamiento llegó a tal punto que la semana pasada propusieron una Ley AntiMayer, que prohíbe otorgar licencias cuando se trate de participar en programas de entretenimiento. Nos aseguran que el diputado Mayer tiene muy buena relación con Dante Delgado. ¿Lo veremos sentado pronto con la bancada naranja? Es pregunta.