“Por mi parte, seguiré al frente de Morena, y la única razón por la que dejaría esta responsabilidad, como lo haría cualquiera de nuestro movimiento, sería por un llamado de la Presidenta para ayudarla a seguir fortaleciendo la transformación”, con estas palabas, nos hacen notar, la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, al parecer dibujó la ruta de su eventual salida de la dirigencia nacional del partido oficial. Sin embargo, nos dicen, no quedó claro si las palabras de doña Luisa revelan la existencia de un acuerdo, es decir: me piden que deje el cargo en el partido, pero me ofrecen un puesto en el gobierno, o de plano, se trata de un chantaje, es decir: me voy tranquilamente, pero, si y solo, si me dan un buen hueso. Pronto sabremos qué se sacó Alcalde en la catafixia de la Cuarta Transformación.
Morena en la Cámara de Diputados, cuya bancada es encabezada por Ricardo Monreal, ha estado pateando el bote y dando largas a la solicitud de comparecencia de Alicia Bárcena Ibarra y Víctor Rodríguez Padilla, titulares de Semarnat y Pemex, respectivamente, solicitadas por las bancadas de MC, PRI y PAN desde el pasado 24 de marzo, para que expliquen las causas, afectaciones y soluciones para el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México. Pese a la gravedad del tema, nos dicen, aún no hay fecha para una posible comparecencia de los dos funcionarios federales. En la oposición consideran que la fracción morenista busca que por ahora Bárcena y Rodríguez no se aparezcan por la Cámara de Diputados para prevenir un nuevo derrame. En este caso, sería un derrame de críticas y reclamos por la opacidad con la que se ha manejado el tema.
Después de que se dio a conocer la muerte del connacional 15 bajo custodia del ICE en Estados Unidos, nos cuentan que la instrucción presidencial fue visitar los centros de detenciones a diario, para garantizar el apoyo a todas las personas mexicanas. Nos dicen que, si bien los y las cónsules ya daban seguimiento a los connacionales detenidos, ahora tendrán que ajustar su agenda y deberán apoyarse de sus equipos para cumplir con la indicación. En algunos consulados comentan que sería ideal que junto con las instrucciones también les hicieran llegar los recursos que se han cansado de pedir a la Cancillería y que no han llegado.
El senador morenista Félix Salgado Macedonio se deslindó de los señalamientos que lo ubican como negociador con los integrantes de la Familia Michoacana que secuestraron al presidente municipal de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza, y a su padre. El legislador negó las versiones de que fue intermediario para lograr la liberación de ambas personas, y aunque reconoció que en recientes días visitó Taxco y hasta se reunió con el alcalde, aseguró que fue mera coincidencia. “No inventen cosas que no son”, reclamó Salgado Macedonio. ¿A quién se le podría ocurrir que don Félix tenga algún contacto con miembros de la delincuencia organizada?