El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quedó fuera de la estrategia electoral de Morena luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum optó por nombrar a Citlalli Hernández como responsable de la comisión encargada de elecciones y alianzas, un espacio clave rumbo a los próximos comicios.
De acuerdo con fuentes de Palacio Nacional, Durazo buscó asumir ese encargo y se acercó a la presidenta para impulsarse, pero no logró el respaldo necesario para concretar su aspiración.
En contraste, Citlalli Hernández fue designada para coordinar los procesos de candidaturas y la relación con aliados como el Partido Verde y el PT, lo que la coloca en una posición central dentro de la estructura política del partido.
El movimiento también implica que la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Luisa María Alcalde, quedará sin injerencia directa en las decisiones electorales, al igual que otros perfiles que aspiraban a ese control.
Dentro del partido, el nombramiento responde a la necesidad de fortalecer las alianzas políticas y atender señales de desgaste electoral en distintas regiones, tareas que ahora recaerán en Hernández.
Además de Durazo, el senador Adán Augusto López Hernández también buscaba posicionarse como articulador electoral, objetivo que no se concretó con la nueva designación.
La decisión se tomó en la antesala de una serie de ajustes internos, mientras Citlalli Hernández presentó propuestas para su relevo en la Secretaría de las Mujeres, cargo que dejó recientemente para asumir sus nuevas funciones partidistas.
