Vaya por un cafecito
El bienestar en Valle de Bravo: un grosero desfalco al erario.
La Ley de Disciplina Financiera topa el crecimiento de la nómina a un apretado 3%. En Valle de Bravo se pasaron la ley por el arco del triunfo y decidieron servirse con el cucharón.
Buffet ilimitado para su “ejército de bienestar”
El presupuesto para servicios personales creció un 42.1% en el ejercicio 2023. Se ve que la “transformación” requiere de mucha gente, y muy bien pagada, que no es capaz. De hecho, el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) observó que el municipio rebasó el límite permitido en un escandaloso 39.1%.
Fuerte a pico de botella
Pero siempre hay un esposo gandalla (bueno, ex) y es quien estelariza el abuso. Juan Montes de Oca Gómez Tagle, quien estuvo casado con la alcaldesa Michelle, no solo creció la nómina 61%, sino que aspira a ser “el Ruth González” (ya ven, la primera dama de SLP que sueña con ser gobernadora, valiéndole que la presidenta Sheinbaum no la quiere nadita) de Valle de Bravo cuando se vaya su exesposa. Obvio, van a argumentar que no es nepotismo, porque ya no se besan oficialmente.
Montes de Oca aumentó 17 plazas, que ni siquiera estaban autorizadas en el tabulador de sueldos. Pero no paró ahí. Aumentó los pasivos municipales casi 70% y contrató un crédito con Banobras por 14 millones (a 16 meses).
Riesgo de vomitar del coraje
Al Organismo Descentralizado de Agua Potable (ODAS), el OSFEM le practicó la auditoría ACF-093. Los 74.4 millones de pesos de presupuesto no se invirtieron en tuberías o saneamiento.
El mayor gasto se concentró en –redoble de tambores– ¡adivinaron, en la nómina, con 36.8 mdp! Peor aún, hubo observaciones por 21.8 mdp. ¿Los pecados? Falta de estudios de mercado, adjudicaciones directas que parecen (y seguro son) dedazos y una ausencia total de procedimientos de licitación. El agua se escurre entre las manos, y el presupuesto del ODAS lo tiran por el drenaje. También hubo pagos sin entregable alguno; sello de la ‘4T’.
Los institutos fantasma y la inacción como estrategia
Mención especial merece el Instituto Municipal de Planeación (Implan). Con un decreto de creación que data de septiembre de 2021, el instituto ha logrado la hazaña de mantenerse “sin operar”. No hace nada, no gasta nada (en teoría).
Por otro lado, el Imcufide (el de cultura física y deporte) sí operó, pero casi hubiera sido mejor que no lo hiciera. La Auditoría de Desempeño AD-100 concluyó que el instituto no cumplió con los objetivos y metas. Sus actividades de control son tan deficientes que representan 68.8% de sus fallas. Pura gente “bien confiable”, sello cuatrotero.
La basura de los 40 millones
La ASF detectó un probable daño al erario por 40.7 mdp. ¿La causa? El contrato para la limpieza y transporte de residuos (TM/156/junio/2023/CAP). No hubo información de la adjudicación, no hubo acreditación de cumplimiento, no hubo pólizas contables ni facturas, ni siquiera una triste fotografía que demostrara que alguien, en algún momento, recogió al menos una bolsa de basura.
El municipio, en un arranque de “diligencia” tardía, intentó enviar información el 9 de enero de 2026 para aclarar el desastre. Sin embargo, la ASF determinó que los documentos “no fueron suficientes ni pertinentes”. Que se preparen para una bomba nuclear.
El ejercicio 2024 no pintó nada mejor.
La auditoría ACF-098 ya detectó 50 observaciones por conductas irregulares, incluyendo el “fraccionamiento de contratos” para evitar esas molestas licitaciones públicas, que tanto retrasan el reparto de la riqueza chaira.
En el Valle de Bravo de la morenista Michelle Núñez hay un tufo de opacidad administrativa. Los números no mienten, aunque los discursos lo intenten desesperadamente.
Fue denunciada.
¡Así como lo están leyendo! Supe que Michelle Núñez ha sido denunciada por nepotismo. Por tener laborando al menos a 12 familiares y aviadores en el municipio que gobierna en áreas como tesorería, administración, desarrollo urbano, movilidad, catastro, ingresos, bienestar animal y en el DIF.
La sucesión en Valle de Bravo
No ganarán Morena ni el Verde en Valle en 2027. El dueño de la franquicia llamada Partido Verde, Jorge Emilio González, anda gritando a quien quiera escucharlos que irán solitos. Sí, Pepe Couttolenc anda diciendo que qué asquito ir con Morena.
¡Cínicos! Ellos son el socio número uno de Morena en la destrucción de instituciones, organismos autónomos, en las reformas al Poder Judicial y en la eliminación de la separación de poderes, entre otras barbaridades.
Atole con el dedo
Ahora bien, como he documentado, La Nueva Familia Michoacana son los verdaderos mandamases de Valle de la mano de El Pez y El Fresa, léase los hermanos Olascoaga, a pesar del Operativo Liberación, que sucedió en el verano del año pasado.
Aunque “Batman Harfuch” salga a decir que cerraron la tienda del sindicato y que ya no habría ni derecho de piso ni derecho de paso de materiales, ni levantados o castigados, como les llaman por allá, todo sigue igual.
Pepe Merino enfurece
Resulta que el miércoles publiqué en X: “Las preocupaciones de los banqueros, ABM, sobre la vulnerabilidad cibernética del gobierno federal y los fraudes que ello provoca, tuvieron poco eco en los oídos de Pepe Merino, quien les propinó un reproche y aseguró que todo se arreglará con una nueva ley de ciberseguridad.”
Y que se enoja Pepe Merino.
Pero, pues por más que Merino se moleste, el gasto en la ciberseguridad en organismos y secretarías clave del gobierno ha repercutido en la seguridad de los usuarios, en sus datos y en hacerlos vulnerables a los fraudes bancarios. 85% de reducción en el gasto, como lo consignó El Universal, es el claro origen de la inseguridad informática. Ahora hasta el mundo digital podría quedar a merced del crimen organizado mundial.