El secretario de Organización de Morena, Andy López Beltrán, decidió retirarse de la operación política en Coahuila, en medio de un escenario adverso para el partido rumbo a la elección de diputados locales prevista para el verano.
El dirigente había llegado a Saltillo con la intención de recomponer el terreno tras los resultados negativos en Durango el año pasado; sin embargo, tras evaluar el contexto local, optó por no involucrarse en la contienda y enfocar sus esfuerzos en su futuro político, el cual aún no define entre la Ciudad de México y Tabasco.
De acuerdo con versiones internas, Morena enfrenta divisiones en Coahuila, mientras que el gobernador priista Manolo Jiménez mantiene un control político amplio en la entidad. A ello se suma que algunas figuras locales de la 4T tendrían vínculos con el gobierno estatal, lo que complica el panorama electoral.
En reuniones privadas, López Beltrán habría reconocido la dificultad del escenario al señalar que ganar dos distritos sería considerado un resultado positivo, aunque finalmente optó por dar un paso al costado.
La decisión ocurre en paralelo a la salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional de Morena, lo que ha detonado un reacomodo interno en el partido. En ese contexto, también surgen dudas sobre la posible llegada de Ariadna Montiel a la dirigencia, quien, según fuentes, no estaría convencida de asumir el cargo ante un escenario electoral complejo.
Persisten además interrogantes sobre los tiempos para la renovación interna, ya que no se ha convocado al congreso partidario que formalizaría el relevo en la dirigencia. Mientras tanto, Montiel mantiene actividades públicas con giras programadas en los próximos días.
Otro elemento que genera incertidumbre es el posible reequilibrio del poder interno, ante versiones de que el control político y electoral del partido podría concentrarse en la oficina de Citlalli Hernández, en medio de las definiciones que atraviesa Morena tras la retirada de López Beltrán del proceso en Coahuila.
