La Secretaría de Marina (Semar) recibió más de 8 mil millones de pesos para adquirir e instalar 173 equipos de revisión no intrusiva en aduanas del país, pero hasta enero de 2025 no existía registro de que dichos dispositivos estuvieran instalados, de acuerdo con documentos oficiales revisados por Latinus.
Los equipos debían colocarse en 16 aduanas marítimas y dos interiores como parte de una estrategia para fortalecer la vigilancia y combatir el contrabando en los puntos de entrada al país.
La adquisición quedó en manos de la Marina luego de que, en diciembre de 2022, la dependencia encabezada entonces por el almirante Rafael Ojeda Durán firmara un convenio con la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), que en ese momento dirigía Rafael Marín Mollinedo. El acuerdo establecía que los marinos serían responsables de comprar e instalar la tecnología de inspección en las aduanas bajo su control.
Para financiar el proyecto, miles de millones de pesos provenientes de las propias aduanas fueron transferidos a la Semar a través de un esquema de fideicomisos, utilizado durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El dinero se concentraba primero en el Fideicomiso para la Administración del Fondo para el Fortalecimiento de las Aduanas (FACLA) y posteriormente se transfería al Fideicomiso de Administración y Pago de la Secretaría de Marina (FAPA Semar), bajo un mecanismo que mantuvo reservada la información sobre el uso de los recursos.
Dos años después de firmado el convenio, el nuevo titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México, André Georges Foullon, solicitó información al almirante Rafael Ojeda Durán sobre el estado de los equipos que debían estar operando desde el cierre de 2023.
Posteriormente, el nuevo secretario de Marina del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, Raymundo Pedro Morales, reconoció que la dependencia no había cumplido con la entrega ni instalación de los equipos de revisión no intrusiva contemplados en el acuerdo firmado con la autoridad aduanera.
