La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum continúa sin avances en el Congreso, luego de que este jueves se realizara un nuevo encuentro entre la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y las dirigencias del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), sin que se alcanzara un acuerdo.
La reunión se llevó a cabo por la tarde en la sede de la Segob, en Bucareli, y contó con la participación de dirigentes como Alberto Anaya y Arturo Escobar, quienes reiteraron su rechazo a los cambios propuestos en materia de distribución de candidaturas plurinominales y financiamiento público a los partidos políticos.
De acuerdo con al menos tres fuentes partidistas consultadas, el encuentro volvió a fracasar por los mismos puntos que han trabado la negociación: la modificación de las diputaciones y senadurías plurinominales, así como el ajuste al financiamiento de los partidos. Ambos aspectos son considerados fundamentales para el Verde y el PT, que sostienen parte de su estructura nacional a partir de esos mecanismos.
Durante la reunión, uno de los participantes ejemplificó la postura de los aliados con una frase: “Con un tiro en un pie, no pasa nada; pero no nos vamos a dar un tiro en la cabeza”, en alusión a la negativa de respaldar los cambios planteados.
En el Poder Legislativo no existe, por ahora, fecha ni ruta definida para discutir la iniciativa. Fuentes tanto de la Cámara de Diputados como del Senado señalaron que no hay claridad sobre cuándo podría someterse a tratamiento. “No sabemos nada”, refieren en el Congreso.
En paralelo, han surgido tensiones con el PVEM en el ámbito electoral rumbo a 2027. Esta semana, el coordinador del partido en el Senado, Manuel Velasco, expresó su respaldo a su compañera de bancada Ruth González como eventual candidata a la gubernatura de San Luis Potosí, en sucesión de su esposo, el actual mandatario estatal Ricardo Gallardo.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó: “No estoy de acuerdo. No me parece correcto que sucedan familiares en el periodo inmediato. Que se esperen 6 años para poder competir”.
Mientras continúan las negociaciones al interior de la llamada 4T, la reforma electoral permanece sin definiciones en el Congreso y sin fecha prevista para su discusión.
