La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, y el director del FBI, Kash Patel, confirmaron el arresto de Ryan Wedding, ex atleta olímpico canadiense de snowboard, detenido la noche del jueves en México, donde autoridades estadounidenses consideran que permaneció oculto durante más de diez años.
La captura fue reconocida públicamente por Patel, quien agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum y al Gobierno de México por la cooperación que permitió concretar la detención del exdeportista, señalado como presunto operador de una red de tráfico de cocaína vinculada al Cártel de Sinaloa.
Durante una conferencia de prensa, el director del FBI destacó el trabajo conjunto con autoridades mexicanas. “También quiero agradecerle al gobierno de México su colaboración, a la presidenta Claudia Sheinbaum y a Omar García Harfuch y a las demás autoridades mexicanas que trabajaron conjuntamente a nuestros equipos allí para capturar a Ryan Wedding”, afirmó.
Patel subrayó que la operación fue resultado de la coordinación entre agencias, y señaló que el objetivo común fue la detención de generadores de violencia. En sus declaraciones, sostuvo que la organización atribuida a Wedding introdujo drogas en calles de América del Norte, lo que derivó en miles de muertes, según expuso ante medios.
El arresto fue presentado por el FBI como un logro relevante para la seguridad regional. A través de la red social X, Patel escribió que se trató de “un día muy importante para una América del Norte y un mundo más seguros”, y advirtió que quienes violen la ley “serán llevados ante la justicia”.
En una conferencia realizada en California el viernes por la mañana, Patel reiteró que la detención de Wedding fue posible gracias a la cooperación internacional, elogió al Gobierno de México y a las alianzas globales, y describió al exatleta como un “El Chapo de la era moderna”, al señalar que creyó poder evadir a la justicia.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que Patel realizó una visita oficial a México el 22 de enero, durante la cual sostuvo reuniones con la SSPC y la Fiscalía General de la República. Tras esos encuentros, el funcionario estadounidense partió rumbo a su país con dos detenidos, entre ellos Ryan Wedding y otro objetivo prioritario para el FBI.
Harfuch precisó que uno de los detenidos fue un ciudadano canadiense que se entregó voluntariamente en la embajada de Estados Unidos, mientras que el otro fue capturado por autoridades mexicanas. También señaló que las reuniones con el FBI se desarrollaron en un ambiente de respeto y coordinación entre ambos gobiernos.
