El siniestro del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó 13 muertos y más de 100 heridos, fracturó las expectativas de un cierre de año sin sobresaltos en el entorno del gobierno federal, al generar tensiones en Palacio Nacional y entre los allegados de Claudia Sheinbaum, por su impacto político, operativo y mediático.
El accidente ocurrió apenas dos días después de que se anunciara la compra de trenes nuevos a la empresa francesa Alstom, referente internacional en tecnología ferroviaria. El contraste entre esa adquisición y el uso de trenes viejos y reciclados en el Istmo generó inquietud en el equipo presidencial, pues otros proveedores podrían percibir riesgos legales o de reputación por colaborar en proyectos ejecutados por instancias militares, como la Secretaría de Marina.
Uno de los focos que más preocupa en el oficialismo es la exposición pública de Gonzalo López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, señalado por su papel en la supervisión del Tren del Istmo. Tras un año marcado por polémicas en torno a su hermano Andy, el nuevo señalamiento reaviva cuestionamientos que afectan directamente la imagen de Morena como marca política, según reflejan encuestas internas.
Otro punto sensible es la actuación de la Marina, especialmente por la cercanía del actual secretario, el almirante Raymundo Morales, con la construcción del proyecto ferroviario. Esta situación se suma a un año complicado para esa institución, luego del escándalo relacionado con los sobrinos del exsecretario Rafael Ojeda Durán.
El accidente también ocurre en un momento en que el gobierno federal enfrenta dificultades crecientes para defender las obras emblemáticas del sexenio saliente, como el Tren Maya, el AIFA, Mexicana de Aviación y la refinería de Dos Bocas.
El Tren Maya, que este año también sufrió un descarrilamiento sin víctimas, alcanzó sus metas de pasajeros, pero mantiene un déficit operativo anual superior a los 2 mil millones de pesos. Los ingresos cubren apenas el 12% de sus costos operativos, según cifras oficiales.
Por su parte, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) apenas logró movilizar un 13% de la meta total de pasajeros, mientras que Mexicana de Aviación reportó pérdidas superiores a 800 millones de pesos en el mismo periodo.
En el caso de Dos Bocas, la situación es más crítica: refina solo un tercio de lo proyectado y su costo se triplicó, al pasar de 8 mil a casi 22 mil millones de dólares. Estas cifras se han convertido en un punto de presión para Rocío Nahle, cuya gestión al frente de la Secretaría de Energía ha sido señalada como uno de los factores detrás del bajo desempeño de la refinería.
Aunado a los retos técnicos y financieros, el escenario presupuestal actual complica aún más la operación de estos proyectos. El equipo de Sheinbaum enfrenta limitaciones severas en el margen de inversión pública, lo que refuerza su apuesta por atraer capital privado, en un contexto marcado por escándalos, sobrecostos y accidentes en las principales obras de infraestructura del sexenio anterior.

Este es y será el legado del peje: sangre de inocentes a causa de la corrupción, nepotismo e incompetencia en toda la obra pública realizada por morena.
Estoy de acuerdo, pero siento difícil calificar como inocentes a quienes votaron por este gobierno
Así es; el “pueblo sabio” (y pehndhej0), también es culpable de todos estos latrocinios onerosos y fatales
oro molido para Clau, pues los juniors no esta ya para exigirle, igual que lo decia el cervantes de macuspana, tienen una carpeta.
La narc0presirvienta pelele shitbaum, ES CÓMPLICE de todos estos desfalc0s y mhuertes provocadas por obras faraónicas inútiles y muy costosas.