Joel perdió a su esposa embarazada en el incendio de la tienda Waldo’s en Hermosillo, ocurrido el pasado 1 de noviembre, donde murieron 23 personas y otras 12 resultaron lesionadas. Su despedida, publicada en redes sociales, se volvió símbolo del duelo colectivo.
“Era juntos para toda la vida, mi amor, como te había prometido… Descansa en paz, mi reina hermosa”, escribió Joel la noche de la tragedia. Su mensaje, acompañado de una fotografía, fue replicado por cientos de personas que acompañaron el luto a la distancia.
El siniestro ocurrió a las 15:09 horas, luego de un apagón seguido de un bajón de luz. Testigos afirman que la explosión fue inmediata y el fuego se propagó rápidamente, alcanzando vehículos estacionados frente al local. De acuerdo con los primeros reportes, la mayoría de las víctimas fallecieron por inhalación de gases tóxicos, sin posibilidad de escapar del inmueble.
Hugo Candiani, propietario de una cafetería cercana, relató que todo sucedió en segundos: “La explosión fue hacia arriba, los carros empezaron a tronar, la gente gritaba… Fue un caos total”. Varias de las empleadas de la tienda eran clientas frecuentes de su negocio, según comentó.
A pesar de que los cuerpos de emergencia llegaron en menos de 15 minutos, según testigos, el fuego ya había consumido gran parte del edificio.
El secretario de Gobierno de Sonora, Adolfo Salazar Razo, confirmó que la tienda siniestrada no contaba con un programa autorizado de Protección Civil desde 2021. Esta omisión forma parte de la investigación que encabeza la Fiscalía General de Justicia del Estado.
El gobernador Alfonso Durazo declaró que se brindará atención integral a los familiares de las víctimas y se comprometió a llegar hasta las últimas consecuencias. La Fiscalía descartó por el momento que el siniestro haya sido provocado, pero mantiene abiertas todas las líneas de investigación.
En redes sociales, usuarios compartieron imágenes, recuerdos y mensajes de despedida. Frente al local, familiares, vecinos y comerciantes colocaron flores, veladoras, peluches y dibujos en memoria de las víctimas.
La tragedia ha reavivado el recuerdo del incendio de la guardería ABC, ocurrido también en Hermosillo en 2009, donde murieron 49 niñas y niños. El dolor permanece vigente en la memoria colectiva de la ciudad.
Comerciantes del centro han expresado temor, tristeza y solidaridad. “Hoy nos toca acompañar a los que ya no están”, dijo uno de ellos al colocar una flor en el altar improvisado frente a la tienda.
