Cuando un abuso deshonesto contra una niña topa con el influyentismo

Mirna comenzó a sospechar que su nieta de 4 años era abusada sexualmente por su pareja.

Después de llevar una vida de casada durante siete años, con un profesor de la facultad de física de la Universidad de Sonora, Mirna comenzó a sospechar que su nieta de 4 años era abusada sexualmente por su pareja.

Al principio fueron suposiciones sin pruebas que impedían a la abuela de 44 años, acudir a presentar una denuncia ante la Fiscalía, por lo que comenzó a tener mayor cuidado con la niña, ya que durante el día la menor se quedaba a su cargo, mientras la mamá salía de sus ocupaciones.

“Yo empecé a notar algo raro en el comportamiento de la niña sobre todo cuando estaba cerca de mi esposo, ella le llamaba tata, eso fue cuando tenía 2 años y medio, pero solo eran sospechas mías, después la niña mientras jugaba con ella me empezó a platicar todo lo que le hacía su tata”.

Mirna y su hija de 23 años prefirieron omitir su nombre por temor a la reacción de las autoridades respecto a su caso, sin embargo, advirtieron que de no darle prontitud a las averiguaciones, saldrían nuevamente ante los medios de comunicación para denunciar irregularidades detectadas en el caso.

Este lunes la madre y abuela hicieron una denuncia pública para que el ministerio público de la agencia segunda especializada en delitos sexuales María Gabriela Olagues Valdez, apresure la investigación por presunto delito de abuso sexual pues aseguran que la actuación de las autoridades ha sido nula.

El 5 de mayo Mirna presentó la denuncia en contra del su esposo, previo a esto abandonó la casa donde vivían juntos.

Cuando la menor tenía dos años y medio, narró Mirna, comenzó a temer que su nieta era abusada por su esposo de 60 años.

A la niña, agregó, se le hicieron todos los exámenes médicos y psicológicos después de presentada la demanda, acompañadas de terapias en las cuales le hacían recordar lo sucedido, lo que causó molestia de la familia.

Pruebas son insuficientes

“Yo no estoy de acuerdo a que estén obligando a la niña a recordar lo sucedido, la psicóloga que la vio, ya mando el diagnóstico al ministerio público, la niña ya declaró, ya confesó todo ya fue con la psicóloga, hizo dibujos donde expresó todo y aun así no han detenido al responsable por falta de pruebas”.

El delito que se investiga fue clasificado como abusos deshonestos ya que el médico legista que evaluó a la pequeña, determinó que no hubo penetración en el acto cometido presuntamente por esposo de su abuela, pero sí dio fe de que la niña presentaba indicios de contacto físico en su parte íntima.

Para la familia, la declaración de la menor debe ser prueba suficiente para citar a declarar al señalado, pues en tres ocasiones la víctima ha expresado la misma versión.

A fin de evitar mayor daño psicológico a la niña, solicitaron al DIF que se le brindara protección para no se llamada a declarar de nueva cuenta, petición a la cual la dependencia accedió y emitió la orden al Ministerio Público para que no requiriera a la infante, sin embargo, la agente responsable del caso María Gabriela Olagues Valdez, insiste en que hace falta más narración de los hechos.

“A mí lo que me dicen en la Fiscalía que hay que seguir con la indagación para acumular más pruebas, pero ni siquiera lo han citado a él a declarar, es que no han hecho nada, esa es nuestra molestia, queremos que ya lo detengan”.

El caso se ha frenado por el Nuevo Sistema de Justicia Penal

El código de procedimientos penales del Nuevo Sistema de Justicia, le brinda mayor libertad a los inculpados para no rendir cuentas a las autoridades, consideró la señora Mirna.

Los abogados que la asesoran le explicaron que, para que el caso avance, debe haber más elementos probatorios, de lo contrario al llegar la carpeta de investigación a manos del juez, este podría declarar insuficiente el sustento y anular todo el proceso.

“Eso es lo que me han dicho, que así es el procedimiento, ahora con el nuevo sistema penal, que así están las leyes ahora, que no son suficientes, pero para mí son suficientes”.

Con el apoyo de los medios, dijo esperan lograr que su caso trascienda, pues temen de que el delito quede impune y el hombre llegue agredir sexualmente a otra niña.

Acusado presenta antecedentes penales

Por el delito de posesión de droga específicamente cristal, comentó que el señalado tiene antecedentes penales desde 2010 cuando fue sorprendido con la dosis.

“Otra cosa que no se ha tomado en cuenta por el MP, es que este señor ya tiene antecedentes penales, cuando yo lo conocí en 2010 lo habían agarrado con droga, no sé si por venta o consumo pero tuvo problemas con la justicia”.

Gracias a ´palancas´ dentro de la fiscalía, como lo menciona Mirna, su esposo logró arreglar el problema legal en que se encontraba y continuó son sus actividades normal, entre ellas la docencia en la Universidad de Sonora, donde ha ejercido por 30 años.

Mónica Miranda/la Silla Rota

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