
Nuestra embajada. ¿Mucho ayuda el que poco estorba?
México ha perfeccionado, con notable consistencia, una figura administrativa que combina discreción presupuestal con invisibilidad operativa: el “aviador”. No es una categoría jurídica, desde luego, pero sí una práctica reconocible: ocupar un cargo sin que el cargo, necesariamente, ocupe a quien lo detenta. En posiciones intermedias, el fenómeno pasa casi desapercibido. En espacios estratégicos, en cambio, adquiere otra […]























