Sonora Presente

Viernes 31 de Marzo.

La sonrisa de Margarita

El Abrazo de Acatempan fue un acontecimiento en el que participaron Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero. Ocurrió el 10 de febrero de 1821 y, según la tradición, marcó la reconciliación entre las fuerzas virreinales y el Ejército.

El 9 de febrero de 2023 ocurrió otro suceso que Santiago Creel, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, bautizó como “el abrazo parlamentario de Acatempan”.

Es el abrazo que el panista se dio ayer con Ignacio Mier, coordinador de la bancada guinda en San Lázaro, al término de la reunión del presidente de la Mesa Directiva con los coordinadores parlamentarios.

“No se vaya a enojar Claudio (X.)”, bromeó Mier, al tiempo que extendió los brazos hacia el panista. “Y Claudia…” gritó un reportero, en referencia a la jefa de Gobierno de la CDMX.

“Y Claudia…”, repitió Santiago, aspirante a la candidatura presidencial, con el pulgar levantado, en señal de aprobación.

* El tema único en la agenda del encuentro fue la negativa del panista de permitir el ingreso de militares armados al salón de sesiones, el 1º de febrero.

Morenistas y petistas lo llamaron “apátrida”, y lo querían echar de la presidencia de la Mesa Directiva.

El encuentro terminó mejor de lo que se auguraba. Llegaron a acuerdos que suenan racionales. Los dio a conocer Mier:

Se respetarán las diferencias entre los grupos parlamentarios; se confirmó la necesidad de que exista coordinación entre la Mesa Directiva y la Jucopo.

Le otorgan supremacía total a la práctica parlamentaria y —lo mejor—: van a privilegiar la política como instrumento para dirimir los desacuerdos.

* Lamentable espectáculo el que ofreció ayer la diputada del PT, Lilia Aguilar Gil. Se refirió en tribuna a la “linda sonrisa” que mantenía Margarita Zavala, mientras en tribuna hablaba de la complicidad de Felipe Calderón con García Luna.

Margarita pidió la palabra para alusiones personales. Se la dieron turnos después. “No sé por qué le molesta mi sonrisa a la diputada, ¿será que le falta alegría también?, preguntó.

Luego de agradecer la solidaridad de su grupo parlamentario con el gobierno “valiente” de Felipe Calderón, reviró:

“No hubo —entre 2006 y 2012—, un solo pacto político con criminal alguno. En cambio, la ola de violencia que estamos viviendo los mexicanos es a causa de una política irresponsable, cobarde y cómplice de abrazos, no balazos.

“No sólo los abraza, los libera, los defiende, no los extradita y hasta pide su extradición. Y dice, como tanto se queja, que no sabía nada”.

* Vaya balconeada la que le dio la exembajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, al canciller Marcelo Ebrard, una de las corcholatas de López Obrador para la candidatura presidencial de Morena.

En entrevista con el periodista de Univisión León Krauze, la diplomática convalidó las revelaciones de Mike Pompeo, exsecretario de Estado con Trump, en el sentido que el canciller mexicano aceptó el programa Quédate en México, con la condición de que se mantuviera en secreto.

“Quédate en México devuelve a las personas solicitantes de asilo y las envía al riesgo de ser víctima de secuestro, extorsión, violación y otros abusos en México”, según la organización Human Rights Watch.

En el avance de la entrevista que Krauze le dio a Pepe Cárdenas, de Radio Fórmula, la diplomática dijo estar convencida de que Ebrard “traicionó” los principios que México había mantenido en materia de migración.

“Quédate en México hizo a los migrantes más vulnerables a la corrupción y a la violación a los derechos”, sintetizó.

La esposa del embajador en retiro Agustín Gutiérrez Canet, quien trae añejo pleito con el canciller, llamó a Ebrard “el coyote en el gallinero”, por el colmillo que siente frente a los otros miembros del gabinete de López Obrador.

Asoció la conducta de Marcelo con sus ambiciones presidenciales. “Para él, y la realidad lo demuestra, lo único importante ha sido ser el candidato a la Presidencia y convertirse en Presidente”.

Ebrard publicó una carta en la que dice que las afirmaciones que hizo Pompeo en su libro Nunca cedas una pulgada son parte de una campaña basada en ideas antimexicanas que buscan presentar a nuestro país como una amenaza, ante la cual hay que construir un muro.