El sábado pasado el diputado morenista Cuauhtemoc Blanco llegó al Estadio Azteca, para ver el partido entre las selecciones de México y Portugal, a bordo de una camioneta machuchona que vale cerca de 3 millones de pesos, pero sin placas. El gobierno de la Ciudad de México tardó tres días en enterarse, y anunció que le cobrará una multa de unos 3 mil 500 pesos. De acuerdo con el Reglamento de Tránsito, la falta también amerita corralón, pero ya no será posible porque el exfutbolista se llevó ese día la camioneta a su casa. Como siempre, el diputado Blanco quedó impune.
Muy quitada de la pena y metida en su papel de “periodista”, quien fuera la encargada de atacar a medios y periodistas el sexenio pasado en la sección “Quién es quién en las mentiras”, Elizabeth García Vilchis, ahora, sin pudor alguno, se dedica a dar clases de periodismo. Luego del montaje, con el que mintió de manera palmaria al decir que era falso y producto de la inteligencia artificial el hecho de que una mujer se asoleó en una ventana de Palacio Nacional, situación que sí sucedió, ahora “la señorita”, como la solía llamar el expresidente López Obrador se atrevió a expresar que “el rigor suele resbalarse”, e incluso, exhibió a sus amigos youtubers que cayeron en la mentira. El entonces presidente López Obrador dijo alguna vez que la señorita quizá no sabría leer, pero que no era mentirosa, pero lo que no dijo, es que la señora Vilchis fuera caradura.
Quien insiste en ejercer violencia política en contra de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, nos dicen, es el exgobernador Jaime Bonilla. El exmandatario, quien fue vinculado a proceso penal por el contrato con Next Energy, que comprometía más de 40 mil millones de pesos en 30 años a los bajacalifornianos, buscó lanzar una cortina de humo con acusaciones, sin pruebas, contra la gobernadora. Doña Marina calificó como indigno el acusar sin pruebas, solo con la intención de difamar. Bonilla, nos recuerdan, ya ha sido sancionado por ejercer violencia política en contra de su sucesora, y ahora reincide.
En una jugada sorpresiva, Movimiento Ciudadano le robó a Morena al alcalde de Compostela, el exbasquetbolista Gustavo Ayón, para postularlo como su candidato a la gubernatura de Nayarit. Nos cuentan que, si bien Ayón gobierna su municipio natal gracias al respaldo de Morena, el exestrella del equipo de baloncesto del Real Madrid rompió con ese partido por no estar de acuerdo con su forma de hacer política. Nos dicen que MC se avivó y fichó al exdeportista, a quien le vio tamaños para destacar y llegar lejos en la política. Además de que, en Morena, aunque se diga que habrá un proceso de encuestas, muchos dicen que la candidatura ya tiene dueña, pues le ha sido prometida a una mujer.