DE ACUERDO con lo que se comenta en la torre de Cancillería, la idea es sacarle al funcionario de la ONU un posicionamiento favorable a México que sirva para deslegitimar tanto el informe como a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema de las desapariciones y no aceptan las cuentas alegres gubernamentales.
PARA MÁS SEÑAS, el que estaría a cargo de dicha estrategia es el subsecretario Enrique Ochoa, quien ha sido uno de los más encendidos críticos del informe.
O MEJOR DICHO: llevaba, porque ayer fue claramente derrotado en una elección en la que Trump metió mucho más que la nariz. Inclusive envió al vicepresidente JD Vance a ¡hacer campaña! entre los electores húngaros.
EL ASUNTO adquiere relevancia porque Orban era un gobernante autocrático y populista de ultraderecha, de los que tanto gustan de aliarse con Trump y a los que éste busca respaldar. Pero esta vez, en medio de la guerra con Irán, ni el dorado brillo del presidente de EU logró salvar a su socio en Hungría.
DA LA IMPRESIÓN de que a Santiago Nieto le jalaron la rienda cuando ya empezaba a desbocarse en busca de ser candidato de Morena al gobierno de Querétaro.
RESULTA QUE el sábado en una reunión con morenistas queretanos, el funcionario reveló que ya iba a “pedir licencia” para separarse de la dirección del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial. El objetivo, evidentemente, era meterse de lleno en la contienda por la candidatura de su partido.
PERO, ¡OH, SORPRESA!, a sólo unas horas de su enésimo destape, el propio Nieto anunció que daba marcha atrás, que le era totalmente fiel a la presidenta Claudia Sheinbaum y que no dejaría por ahora el IMPI. La razón, dijo, era para “esperar los tiempos adecuados“, que es el eufemismo partidista para decir a los acelerados: “no te calientes, planchita”.