VAYA PARADOJA: la misión Artemis 2 alcanzó los 407 mil kilómetros de distancia para llegar a la luna, transmitiendo en vivo el viaje completo, las 24 horas del día… y en México siguen sin poder explicar un derrame de chapopote en el Golfo de México. Ah, pero ahora se va a crear un “observatorio” para seguir pateando el bote, perdón, para encontrar las causas del mayor desastre ambiental de este gobierno.
EL ANUNCIO hecho por la propia presidenta Claudia Sheinbaum señala que a las investigaciones de Pemex y la Semarnat se integrarán instituciones académicas y científicas… pero no dijo cuáles ni cómo serán designadas. Así que la transparencia del Observatorio del Golfo está turbia como el agua de las playas veracruzanas.
A DOS meses de que comenzó el derrame que ya recorrió toda la costa y llegó hasta Texas, el gobierno federal sigue jugando a que no sabe de dónde salió todo ese hidrocarburo. Ya negaron el hecho, luego se habló de un buque fantasma autorizado por Enrique Peña, de chapopoteras naturales, se negó después una fuga en ductos, y ahora la Presidenta vuelve a decir que “se van a investigar las causas”.
LOS ASTRONAUTAS de la NASA fueron y regresarán de la luna… y México seguirá sin respuestas claras sobre el desastre ambiental en el Golfo.
LA NUEVA administración de la Auditoría Superior de la Federación le metió fuerte la tijera a la estructura de ese organismo al desaparecer más de la mitad de sus direcciones. Increíblemente contaba con 116 puestos de ese nivel y se redujo ahora a 41, bajo la idea de tener una estructura menos cara y más ágil. Por lo pronto, el recorte evidencia la manera en que la ASF se convirtió en los últimos años en una agencia de colocaciones de cuotas y cuates.
EL VERDADERO reto para el nuevo auditor, Aureliano Hernández Palacios Cardel, es demostrar que con menos se puede hacer más, pues su antecesor se caracterizó por engordar la nómina y, al mismo tiempo, generar la menor cantidad de resultados en la historia de la ASF.
NO ES QUE se esperara mucho de la Suprema Corte del Acordeón, pero… no deja de sorprender hasta dónde llegan las y los nuevos ministros con tal de alinearse con la 4T. Ayer avalaron, sin siquiera inmutarse, una de las reformas más graves del actual régimen: la facultad de la temida UIF, para bloquear cuentas bancarias, ¡sin orden judicial! ¿Qué necesita para congelar las cuentas de cualquier persona? Simple y sencillamente tener “indicios razonables” (cualquier cosa que eso signifique) de que se manejan recursos de origen ilícito.
EL ASUNTO resulta tan bizarro que la FGR no puede bloquear cuentas sin la autorización de un juez. Pero una unidad de Hacienda que no tiene facultades penales… ¡sí puede!