AUNQUE el gobierno de México intentó descalificar el reporte del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, la terca realidad se impone al discurso oficial.
HASTA AYER, los buscadores reportaban al menos ocho cráneos en ese nuevo sitio, con lo que acumulan 12 lugares distintos donde han encontrado restos humanos en lo que va del año, tan solo en esa entidad.
EL FENÓMENO se repite en otros estados, como Sonora, Jalisco y Morelos, en donde familiares de desaparecidos reportaron descubrimientos similares en semanas y meses recientes.
EN LA DISCUSIÓN se puso sobre la mesa que hay imágenes satelitales que confirman que el vertido de crudo al mar inició en febrero y no hasta marzo, como han dicho las autoridades federales, y se insistió en que lo que llegó a las playas no fueron “gotitas”, como dijo la gobernadora morenista Rocío Nahle.
CUANDO la diputada panista Indira Rosales reclamaba deslindar responsabilidades en el desastre y pedía la comparecencia de la mandataria estatal, los morenistas simplemente abandonaron la sesión.
PERO no se fueron solos pues, haciendo gala de su nula preocupación por los temas ambientales, los legisladores “ecologistas” del Partido Verde también dejaron el recinto sin atender la crisis en el Golfo, al que muchos veracruzanos ya le dicen el “Mar Negro”.
ANTES de que comenzaran los bombardeos estadounidenses, esa nación de Medio Oriente planteaba dos problemas en el ámbito geopolítico: armas nucleares y terrorismo.
UN MES y miles de bombas después, ambas amenazas persisten y, ahora, se agrega una tercera: el desequilibrio del mercado petrolero mundial ante el cierre del Estrecho de Ormuz.
VOLVIENDO a la sabiduría popular, allá en EU hay quienes piensan que el inquilino de la Casa Blanca acabó “quemando la casa para rostizar el puerco”.