La organización ambientalista Sélvame del Tren exhibió presuntos hundimientos en los pilotes instalados en cenotes y cavernas del Tramo 5 del Tren Maya, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no existen problemas estructurales, aunque ordenó una revisión técnica.
De acuerdo con el colectivo, personal del Ejército realiza trabajos de apuntalamiento en las columnas, lo que, señalaron, confirmaría afectaciones previamente advertidas en la obra. El ambientalista José Urbina afirmó que las estructuras podrían estarse hundiendo debido a fallas constructivas o a la fragilidad del terreno kárstico.
“Están ‘reparando’ las columnas porque seguramente se está hundiendo”, señaló, al explicar que la perforación en roca caliza puede generar microcolapsos, agravados por el peso y la vibración del tren.
Las denuncias se reforzaron con imágenes difundidas por el ingeniero civil Wilberth Esquivel Zanoguera, quien documentó las maniobras para estabilizar las estructuras. En el video, también se observa que personal de la obra le solicita borrar la grabación al tratarse de una zona federal.
Ante estos señalamientos, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó que no cuenta con información al respecto.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que “no hay ningún problema en este momento con el Tren Maya”, al referirse a los reportes sobre el Tramo 5. Durante su conferencia matutina, afirmó que se trata de una obra nueva cuya seguridad estructural está garantizada.
No obstante, informó que solicitó una revisión específica al titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y a la Sedena, con el fin de contar con un dictamen técnico. “De todas maneras, le pedí que hiciera esta revisión particular”, declaró.
Sobre el video difundido en redes sociales, la mandataria rechazó que se haya coartado la libertad de expresión y señaló que no debió pedirse al ciudadano eliminar el material.
El Tramo 5 del Tren Maya fue modificado durante su construcción para internarse en la selva, lo que implicó la instalación de miles de pilotes a gran profundidad. Desde 2024, activistas han documentado posibles afectaciones ambientales, incluyendo contaminación de agua y corrosión en estructuras.
Ese mismo año, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reconoció ante un juez daños a cenotes, cavernas y ríos subterráneos, así como incumplimientos a normas ambientales. De acuerdo con Urbina, podrían existir más columnas con afectaciones estructurales en la zona.
El Tren Maya, cuyo costo supera los 500 mil millones de pesos, fue declarado obra de seguridad nacional durante su ejecución.
