El gobierno de México clasificó como reservada por un periodo de cinco años la información relacionada con los cargamentos de ayuda humanitaria enviados a Cuba, a solicitud expresa del gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel, que argumentó riesgos de inestabilidad social y afectaciones diplomáticas si se hacen públicos los detalles.
De acuerdo con una respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a una solicitud de información de El Universal, las autoridades cubanas advirtieron que la difusión de estos datos podría provocar la acción de “disidentes” y “grupos antagónicos”, quienes —según señalaron— difunden información falsa para incitar a la población a boicotear la distribución de apoyos e incluso apropiarse de ellos.
La petición fue realizada mediante una nota diplomática enviada a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la que se solicitó mantener en reserva los detalles de los envíos, principalmente de alimentos y medicinas. México accedió a esta solicitud a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).
En la respuesta oficial, se indicó que existe un “riesgo latente” de que la divulgación de la información comprometa la gobernabilidad, la paz pública y el Estado de derecho en Cuba, lo que podría derivar en escenarios de caos social, ingobernabilidad o surgimiento de grupos de choque.
Asimismo, se advirtió que hacer públicos estos datos podría impactar negativamente la imagen de México en la región, afectando relaciones bilaterales, la credibilidad internacional y el liderazgo diplomático construido durante décadas.
El gobierno cubano justificó que la discreción no responde a falta de transparencia, sino a una estrategia de seguridad humana y cooperación internacional, alineada con la política exterior de ambas naciones. También se subrayó que la ayuda debe entregarse bajo el consentimiento del país receptor, incluidas las condiciones de su manejo.
La SRE añadió que, en contextos complejos como el que enfrenta la isla, es necesario mantener “canales de apoyo prudentes” para evitar que la asistencia sea interpretada como una señal de debilidad gubernamental y para prevenir conflictos sociales derivados de su distribución.
Entre los riesgos señalados también se incluye la posibilidad de que la divulgación afecte la confianza de socios internacionales, limitando futuros mecanismos de cooperación y diálogo diplomático, e incluso generando posibles implicaciones en el ámbito del derecho internacional.
México ha enviado al menos cuatro cargamentos de ayuda humanitaria a Cuba en buques de las Fuerzas Armadas. El primero salió el 8 de febrero con más de 814 toneladas de víveres; el segundo, el 24 de febrero, con mil 193 toneladas; y el cuarto arribó el 27 de marzo con más de 96 toneladas, sumando en total 3 mil 125 toneladas destinadas a la población civil.
