El precio de la gasolina en México superó los 24 pesos por litro en diversos estados, pese al acuerdo voluntario impulsado por el Gobierno federal para contener los incrementos, en un contexto de alza internacional del petróleo.
De acuerdo con reportes, en entidades como Baja California, Quintana Roo, Sonora y Chihuahua ya se detectaron estaciones de servicio que rebasan el límite pactado desde marzo con el sector gasolinero. Empresarios del ramo señalan que no cuentan con margen suficiente para sostener el precio por debajo de ese nivel.
La presión en los costos ocurre mientras el petróleo registra un repunte superior al 50% en semanas recientes, impulsado por la incertidumbre en el suministro global ante el conflicto en Medio Oriente. Actualmente, el crudo WTI cotiza en 110.26 dólares por barril y el Brent en 108.44 dólares, niveles no vistos en meses.
El fin de semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Irán, al advertir posibles ataques a infraestructura energética si no se restablece el tránsito por el estrecho de Ormuz, lo que elevó la volatilidad en los mercados.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que no se permitirán abusos en los precios y ordenó a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificar las verificaciones. “No podemos permitir que los gasolineros se pasen”, declaró.
El Gobierno federal ha optado por absorber parte del impacto mediante estímulos fiscales, con un costo estimado de hasta 9 pesos por litro, lo que representa alrededor de 5 mil millones de pesos semanales para las finanzas públicas a través del subsidio al IEPS.
Aunque la administración proyecta que el conflicto internacional no se prolongue más de dos meses, dentro del sector energético persisten dudas sobre la viabilidad de mantener los subsidios si continúan las presiones externas.
En paralelo, aumentan las tensiones con distribuidores, quienes también muestran resistencia a ajustar el precio del diésel, cuyo tope se mantiene en 28.80 pesos por litro.
