Estados Unidos abandonó las negociaciones directas con Irán tras 21 horas de diálogo en Islamabad, Pakistán, sin lograr un acuerdo, en lo que representaba el primer encuentro de alto nivel entre ambos países desde 2015.
El vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, anunció que su país decidió retirarse de la mesa al señalar que Irán “ha elegido no aceptar” las condiciones planteadas por Washington, entre ellas la exigencia de una confirmación de que no desarrollará armas nucleares.
“No hemos llegado a un acuerdo; y creo que esto supone una mala noticia para Irán, mucho más que para los Estados Unidos de América”, declaró Vance tras concluir la reunión, acompañado por los negociadores Jared Kushner y Steve Witkoff. Añadió que Estados Unidos dejó sobre la mesa “una propuesta muy sencilla” como oferta final, a la espera de una eventual respuesta iraní.
Las conversaciones, mediadas por Pakistán, se prolongaron durante casi un día completo en el hotel Serena de Islamabad, con intercambios directos que no se realizaban a este nivel desde la Revolución Islámica de 1979. Vance destacó el papel de los anfitriones paquistaníes, al señalar que realizaron “una labor asombrosa” para acercar posturas.
Del lado iraní, la agencia oficial Fars atribuyó el fracaso a “exigencias irrazonables” de Estados Unidos y señaló que persisten desacuerdos clave, como el control y la apertura del estrecho de Ormuz. No obstante, indicó que equipos técnicos de ambas partes continúan trabajando en borradores, con la mediación paquistaní, para reanudar las conversaciones en una siguiente fase.
Durante la jornada, ambas delegaciones sostuvieron múltiples rondas de diálogo en medio de versiones contradictorias y señales de desconfianza, aunque coincidieron en mantener abierto el canal diplomático tras más de seis semanas de conflicto.
El contexto de la negociación incluye temas sensibles como el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones, el control del estrecho de Ormuz y el apoyo de Teherán a grupos en la región, así como demandas de reparaciones y la situación en Líbano.
En paralelo, se registraron movimientos estratégicos en el golfo Pérsico, donde tres superpetroleros cruzaron el estrecho de Ormuz y Estados Unidos reportó el ingreso de destructores para una operación de desminado, versión que fue rechazada por Irán.
La reunión también se desarrolló bajo la tregua de 15 días pactada días antes, en un conflicto que ha dejado más de 3 mil muertos en Irán y alrededor de 2 mil en Líbano, además de impactos en el mercado petrolero y en al menos 14 países.
Aunque no se alcanzó un acuerdo definitivo, ambas partes dejaron abierta la posibilidad de retomar el diálogo una vez que se avancen los trabajos técnicos sobre las propuestas en discusión.
