Las tensiones al interior de la dirigencia nacional de Morena se han intensificado en los últimos días, en medio de versiones que apuntan a la posible salida de su presidenta, Luisa María Alcalde, y del secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, ante cuestionamientos por resultados electorales y operación política.
De acuerdo con fuentes del ámbito federal y partidista, el oficialismo ya perfila un relevo en la dirigencia nacional, aunque aún sin confirmación oficial. En este contexto, ha cobrado fuerza el nombre de la actual secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, como posible nueva líder del partido.
Las versiones coinciden en que la dupla encabezada por Alcalde y López Beltrán no habría cumplido con las expectativas políticas, particularmente frente a las exigencias de la presidenta Claudia Sheinbaum. Entre los factores señalados se encuentran los resultados en elecciones municipales recientes, como en Veracruz y Durango, así como proyecciones poco favorables para próximos comicios legislativos.
Además, se menciona que la relación interna entre ambos dirigentes no logró consolidarse, lo que habría complicado la operación política del partido en distintas entidades.
En el caso de López Beltrán, fuentes cercanas refieren que habría comunicado a su equipo la intención de retirarse “por un tiempo” de la actividad partidista, con la posibilidad de trasladarse a Tabasco o regresar posteriormente a la escena nacional. A esto se suma la controversia generada por un viaje a Japón, donde se cuestionó el costo de su hospedaje.
Por otro lado, la gestión de Luisa María Alcalde también enfrenta señalamientos, particularmente por presuntas fallas en la comunicación con liderazgos estatales y tensiones internas, como las registradas en Guerrero. Asimismo, se han mencionado inconformidades sobre la estrategia electoral en entidades como Coahuila.
Ante este escenario, algunas versiones apuntan a que Alcalde podría ser reubicada en otro cargo dentro del ámbito federal, mientras que el partido se prepara para encarar los procesos electorales venideros, en los que Morena buscará mantener su mayoría en el Congreso.
Hasta el momento, ninguno de los dirigentes ni las autoridades del partido han confirmado oficialmente estos cambios, mientras continúan las especulaciones sobre el futuro inmediato de la dirigencia.
