En medio de la crisis por adeudos de Petróleos Mexicanos (Pemex) a proveedores, un grupo de empresarios en Tabasco ha registrado un crecimiento significativo en los últimos años, con contratos millonarios ligados a la petrolera, de acuerdo con una investigación de El Universal.
Uno de los nombres que ha cobrado relevancia es Juan Carlos Guerrero Rojas, identificado por su cercanía con empresas beneficiadas por contratos desde 2019, durante la administración de Octavio Romero Oropeza. Sin embargo, empresarios locales consultados afirmaron desconocer su trayectoria previa, señalando que su notoriedad surgió recientemente tras la difusión de una fiesta de XV años de alto costo.
Según testimonios recabados, al menos 20 empresarios han tenido un crecimiento acelerado en el sector energético en los últimos siete años, con participación en múltiples empresas que mantienen contratos con Pemex. Entre los principales socios de Guerrero Rojas figuran Héctor Peralta Grappin, José del Carmen Olán Arce y Ángel Ernesto García Castillo, quienes en conjunto acumulan participación en decenas de compañías.
Destaca el caso de Petroservicios Integrales México, empresa que ha obtenido contratos por hasta 4 mil millones de pesos, así como Top Oil Services, vinculada a Olán Arce, con contratos por 28 millones de dólares en servicios de perforación en Campeche.
En paralelo, Construcciones Garza S.A. de C.V., ligada a García Castillo, ha recibido contratos para obras en la Refinería Olmeca en Dos Bocas, además de una adjudicación directa en 2026 por 72 millones de pesos para mantenimiento de equipos, otorgada por la subdirección de Extracción de la Región Terrestre Sur de Pemex.
La investigación también documenta que varios de estos empresarios mantienen vínculos políticos, como el caso de Peralta Grappin, exalcalde de Comalcalco, así como relaciones con funcionarios de la petrolera.
En contraste, empresarios locales reportan una situación económica adversa derivada de la falta de pagos de Pemex desde 2024, lo que ha provocado cierre de negocios, reducción de operaciones y caída en ingresos. Testimonios señalan disminución en rentas, cierre de empresas de servicios y salida de personal especializado.
Incluso, un exdirectivo del sector energético indicó que los retrasos en pagos, que pueden extenderse hasta 120 días o más, han afectado la viabilidad de múltiples compañías, generando despidos y cierre de oficinas en estados como Campeche y Tabasco.
Mientras algunas zonas residenciales exclusivas en Villahermosa mantienen niveles altos de vida, empresarios locales describen un entorno de desaceleración económica, con edificios vacíos, menor actividad empresarial y afectaciones en sectores educativos y de servicios.
La investigación fue realizada por El Universal, que recabó testimonios, documentos contractuales y recorridos en la entidad para dar cuenta del contraste entre el crecimiento de ciertos grupos empresariales y la crisis que enfrenta parte del sector vinculado a Pemex.
