Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA regresaron a la Tierra tras completar un viaje de 10 días en el espacio, durante el cual lograron orbitar la Luna, en un hecho que representa el retorno de la presencia humana en las inmediaciones del satélite natural después de más de medio siglo.
La misión, considerada clave dentro del programa Artemis, consiguió llevar nuevamente a una tripulación humana al entorno lunar, retomando las operaciones tripuladas que no se realizaban desde las misiones Apolo en el siglo pasado.
El regreso se concretó luego de que la cápsula se separara del módulo de la nave Orión e iniciara una trayectoria de caída libre hacia la Tierra, culminando con un amerizaje en aguas del océano Pacífico, frente a la costa de California.
El amerizaje se realizó conforme a lo previsto por la NASA, como parte de los protocolos establecidos para este tipo de misiones espaciales.
