CON ESO de que en la 4T prefieren 99 por ciento lealtad y 1 por ciento de capacidad, una de las dependencias que debería meterse de lleno en el tema del derrame petrolero, anda de improvisación en improvisación.
INTEMPESTIVAMENTE fue destituida y en su lugar entró apenas la semana pasada, el 17 de marzo, Andrea González Hernández. Así que todavía no se sentaba en su oficina cuando ya tenía chapopote en los zapatos.
NADIE EXPLICÓ por qué fue removida Rebeca Olivia Sánchez, pero puede deducirse que no pudo con el paquete.
UN DETALLE INTERESANTE es que las dos vienen desde el equipo de Claudia Sheinbaum cuando estaba en Tlalpan. Lealtad, no capacidad.
SEGÚN LO DICHO por el almirante secretario, Raymundo Pedro Morales, la mayor parte de la mancha que se extiende a lo largo de más de 50 kilómetros en el Golfo de México fue provocada por “emanaciones” de chapopoteras naturales.
AUN EN EL CASO de que tal cosa fuera cierta, eso no justifica ni explica la negligencia de las autoridades para controlar el derrame, las explicaciones contradictorias de Rocío Nahle, la Presidenta y Pemex; el intento de ocultar la verdadera magnitud del desastre; y tampoco la falta de reacción de la propia Marina para remediar la situación.
Y AHÍ ES donde la senadora Ruvalcaba no debe estar tan contenta, pues ella se perfila como la carta fuerte de su partido rumbo a la gubernatura, pero ese tipo de machismos en “tiempo de mujeres” nomás no le ayudan.