LA RESISTENCIA del PT para dar su respaldo en el Senado al Plan B de la reforma electoral impulsada por Claudia Sheinbaum pinta para tener una segunda derivada en la Cámara de Diputados.
PARA NADIE es un secreto que, como ocurrió con la elección de ministros de la Suprema Corte el año pasado, la intención de Morena es sentar en las tres sillas que quedarán vacías en el Consejo General perfiles que le sean favorables, por no decir que sean incondicionales.
EL ASUNTO es que, para ser uno de los nuevos árbitros electorales, se necesita el voto de la mayoría calificada, que es 334 legisladores, y a Morena y el PVEM no les alcanzan los votos, pues suman 315, mientras el PT cuenta con 49.
ASÍ ES QUE, en el juego de vencidas entre el partido en el poder y su aliado incómodo encabezado por Alberto Anaya, la elección de consejeros electorales es un asunto que puede tener mucho peso.
DESDE el 11 de marzo, el dirigente nacional panista Jorge Romero difunde un video en el que dice que hoy, hoy, hoy hará lo que considera como el anuncio “más importante de los últimos años” que haya hecho Acción Nacional.
Y AUNQUE algunos dicen que sólo hará oficial que el partido abrirá sus candidaturas en el 2027 a ciudadanos y no sólo a militantes, hay quienes piensan que habrá algo adicional.
¿QUÉ SERÁ, qué será? Es pregunta en blanco… y azul.
DE AHÍ QUE su advertencia de que regresarán durante el Mundial no puede ser echada en saco roto por las autoridades capitalinas encabezadas por la morenista Clara Brugada.
PARA MUESTRA de su capacidad de movilización y disrupción, ahí está la protesta que hicieron ayer en Chichén Itzá después de la ceremonia en la que fue exhibido el trofeo de la FIFA en esa zona arqueológica.
BASTANTE complicada pinta la situación en la capital con las obras viales y de transporte público que acumulan retrasos con miras a la justa futbolística, como para que la disidencia del magisterio amenace con aguarle la fiesta a la CDMX.