AHORA que se habla del “Plan B” para la reforma política promovida por la 4T, hay quienes dicen que realmente es el “Plan D”.
TRAS varios artilugios, morenistas y aliados se hicieron de una mayoría que les permitió aprobar la desaparición de autónomos y la reforma judicial. Pero la aplanadora cuatroteísta se quedó sin gasolina cuando les pegaron a sus aliados donde más les duele: en las curules, en los escaños y… ¡en la cartera!
LO QUE ahora se dice es que el “Plan B” o “D” busca redoblar la amenaza para aflojar a los últimos legisladores que andan dudosos de votar en favor de la iniciativa presidencial. El mensaje es que, en una reforma que no obligue al cambio constitucional, el tema de los plurinominales puede ser resuelto quitándoles a las dirigencias partidistas la prerrogativa de armar las listas de aspirantes a diputados.
QUÉ descaro el del diputado morenista Cuauhtémoc Blanco. A pesar de que hay causa penal abierta en su contra por tentativa de violación de su hermana, el ex futbolista dice que hará una iniciativa de ley para que los hombres acusados por delitos sexuales puedan demandar ¡a quienes los denunciaron!
MÁS ALLÁ de que dicha iniciativa resulta innecesaria, pues el delito de falsedad de declaraciones ya existe, sorprende que Blanco se presente a sí mismo como una “víctima”, a pesar de que, si el proceso penal en su contra se congeló, fue por una maniobra política que frenó su desafuero, no porque demostrara su inocencia.
VAYA que las cosas se complicaron en Morelos en un santiamén. Las muertes de las estudiantes de la UAEM Kimberly Ramos y Karol Toledo en incidentes separados pusieron al rojo vivo la situación en la entidad en vísperas de las marchas por el 8M.
AMBAS fueron reportadas como desaparecidas luego de ir a clases y días después aparecieron muertas. En el caso de Kimberly, un joven de 21 años fue detenido como presunto responsable del feminicidio.
TODO HACE prever que las movilizaciones de mañana en Cuernavaca estarán encendidas, y con razón. Seguramente la gobernadora Margarita González ya tomó nota del asunto y ahora debe tejer fino para dar respuestas a la comunidad universitaria y a la sociedad morelense.