La presidenta Claudia Sheinbaum criticó este jueves a los senadores por no respaldar su propuesta para adelantar la revocación de mandato y hacerla coincidir con las elecciones de 2027, al considerar que no hubo razones suficientes para rechazarla.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que los partidos no tenían fundamento para temer que su nombre apareciera en la boleta, ni para señalar que ello implicaría una campaña a favor de algún grupo político. “De todos los argumentos que se dieron ayer, no había uno solo que tuviera argumento suficiente para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027 (…) desde mi punto de vista no había ningún argumento”, afirmó.
A pesar del rechazo a ese punto, Sheinbaum expresó conformidad con la aprobación parcial de su llamado “plan B” en el Senado, al destacar que se avalaron medidas enfocadas en la reducción de privilegios dentro del servicio público. “Se aprobó lo principal, que es en esencia la lucha que siempre hemos dado de acabar con el régimen de corrupción y privilegios”, señaló.
La presidenta agregó que, aunque considera negativa la decisión sobre la revocación de mandato, respetará la determinación tomada por los legisladores. “Yo pienso que es malo para el país que no se haya aprobado —la revocación de mandato—, pero bueno, así lo decidieron”, dijo.
Sobre la postura del Partido del Trabajo (PT), que votó en contra de su propuesta, la mandataria evitó profundizar y se limitó a declarar que cada actor político deberá asumir su propia evaluación sobre el sentido de su voto.
En paralelo, Sheinbaum celebró que la Cámara de Diputados aprobara la reducción de pensiones a altos funcionarios, al considerar que no es justificable que recursos públicos financien jubilaciones elevadas. “No puede ser que el impuesto de la gente vaya a pagarle a una persona un millón de pesos de jubilación mensual”, expresó.
