La iniciativa de reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso abrió un nuevo frente de tensiones dentro de la coalición oficialista, luego de que dirigentes del Partido del Trabajo (PT) acusaran al jefe de asesores presidenciales, Jesús Ramírez, de encabezar una campaña de ataques contra ese partido tras anunciar que no respaldará la propuesta.
Fuentes del Congreso federal señalaron que en la bancada petista existe un fuerte malestar contra Ramírez, a quien responsabilizan de promover lo que denominan el “Plan D”, una estrategia de desprestigio en redes sociales contra el partido que dirige Alberto Anaya.
Integrantes del grupo parlamentario del PT, encabezado en San Lázaro por Reginaldo Sandoval, sostienen que esta ofensiva se intensificó luego de que el partido manifestara públicamente que no acompañará la reforma electoral impulsada por la mandataria.
“Sacó a todos sus chapuceros y bots a atacarnos, como es su costumbre”, afirmó una fuente nacional del PT consultada por el medio La Política Online. La misma persona comparó la situación con los intentos previos de reforma electoral promovidos por el oficialismo: “Primero tuvimos el plan A, después el problema fue la Corte con el Plan B, luego trabajamos todos juntos el Plan C y ahora nos atacan con el D”.
De acuerdo con legisladores petistas, los ataques también se han dirigido contra figuras específicas del partido, como la diputada federal Lilia Aguilar Gil, quien adelantó que votará en contra de la reforma. Tras sus declaraciones, perfiles afines al oficialismo difundieron señalamientos en su contra relacionados con su parentesco con Rubén Aguilar Jiménez, dirigente histórico del PT en Chihuahua.
Dentro del partido rojo y amarillo sostienen que el comportamiento del jefe de asesores de la Presidencia podría agravar las divisiones internas de la llamada Cuarta Transformación, especialmente en un contexto previo a los procesos electorales del próximo año.
“Están muy preocupados por criticarnos, pero en junio son las elecciones en Coahuila y a Morena le va a volver a ir mal”, afirmaron integrantes de la bancada petista en la Cámara de Diputados.
Pese a las diferencias, en el PT reconocen que la presidenta Claudia Sheinbaum ha intentado reducir las tensiones dentro de la alianza, al señalar públicamente que las discrepancias no deben interpretarse como una ruptura política.
“Son puntos de vista distintos, no lo vería como una traición”, declaró la mandataria durante su conferencia de prensa de este jueves.
Mientras tanto, sectores cercanos a Jesús Ramírez en redes sociales y medios afines al oficialismo han impulsado críticas contra quienes se oponen a la reforma, e incluso han planteado retirar el registro como partidos políticos tanto al PT como al Partido Verde.
Ante este escenario, dirigentes petistas advierten que la iniciativa electoral no podría aprobarse sin los votos de su bancada y recuerdan que en las recientes elecciones municipales de Veracruz la ruptura de la alianza con Morena derivó en un revés electoral para el partido guinda, en medio de la discusión legislativa que se avecina en la Cámara de Diputados.
