El operativo comenzó en El Álamo, localidad de la sindicatura de El Salado, al sur de Culiacán. Lo conformaba una unidad de élite de la Marina y el Grupo 1 de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. El objetivo, según fuentes federales, era Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, hijo de Ismael El Mayo Zambada, al que información de inteligencia había detectado en una finca de la familia Zambada, en donde se detectó también a Joel Enrique Sandoval Romero, El 19, antiguo jefe de escoltas de El Mayo Zambada y hoy brazo derecho de su hijo.
En el lugar había gente tan cercana a Zambada Sicairos que ahí se encontraba incluso otra hija de El Mayo, Mónica del Rosario Zambada Niebla, hermana del famoso “Vicentillo”, arrestado en 2009 y extraditado a Estados Unidos en 2010.
Cuatro helicópteros Black Hawk sobrevolaron la zona de El Salado y de Valle Escondido. Todo comenzó la madrugada del jueves 19 de marzo, hacia las 4 de la madrugada. El primer despliegue derivó en la captura de Omar Osvaldo Torres, El Trono, un objetivo prioritario buscado por la DEA y con una orden de aprehensión dictada por una corte de San Diego.
En esa operación, según el comunicado del gobierno federal, fue localizada la “hija de un líder criminal”. Era precisamente Mónica del Rosario Zambada Niebla. El comunicado expresa que la mujer no tiene relación con actividades delictivas ni existen mandamientos legales en su contra.
De acuerdo con la versión del gobierno federal, estuvo resguardada o custodiada para su seguridad, durante varias horas, en tanto se definía si existían mandamientos judiciales en su contra. La retención de “la niña”, y de otra menor de edad, provocó una movilización de habitantes de la localidad que exigían su liberación inmediata.
Los elementos federales arrojaron bombas de humo para apartar a la gente o, según la versión oficial, para que los helicópteros pudieran detectar el punto donde se estaba llevando a cabo ese operativo.
Mónica del Rosario Zambada Niebla finalmente fue liberada. No existe orden de aprehensión en su contra, aunque desde 2007 fue sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro como parte de la red financiera de El Mayo Zambada: una sanción administrativa, según se ha explicado, y no penal.
Simultáneamente, el operativo tierra-aire se extendía a una zona de Valle Escondido, en la sindicatura de Quilá, en donde el comunicado del gobierno federal indica que “se ubicó un inmueble utilizado por una célula criminal” afín a Los Mayos.
Fue en ese sitio en donde, al arribar los elementos navales y de la SSPC, se desató un enfrentamiento que terminó con 11 presuntos agresores abatidos y tres elementos de la Marina heridos.
Horas más tarde, fueron identificadas varios de los cuerpos. Entre ellos se hallaba el de un menor de edad, Jared, de 16 años. La noticia causó indignación. De inmediato surgieron versiones que contradecían la información oficial: pobladores del lugar negaron que se hubiera dado un enfrentamiento y afirmaron que las 11 personas habían sido retenidas en un domicilio, y posteriormente ejecutadas en ese sitio.
“Las alinearon”, dijeron. Se desató una oleada de críticas contra el operativo, según las cuales los elementos federales “cometieron abusos”.
Información de inteligencia señalaba al mismo tiempo que por una brecha cercana al sitio donde se había llevado a cabo el segundo despliegue escapaba un grupo de hombres armados.
Presumiblemente, en ese grupo iba Joel Enrique Sandoval Romero, El 19, número dos de El Mayito Flaco, al lado de otros “escoltas cercanos”. En otra versión, y de acuerdo con la ficha emitida por el Registro Nacional de Detenciones, RND, en esa brecha o “camino de terracería” fue aprehendido, con vestimenta tipo camuflaje, Omar Osvaldo Torres, alias El Trono o El Patas.
Se ignora si en este grupo escapaba también El Mayito Flaco, o si simplemente no se hallaba en el lugar.
En ese tercer enfrentamiento, tres presuntos integrantes de La Mayiza perdieron la vida. Un elemento federal más resultó herido.
El saldo del despliegue realizado el jueves 19 de marzo fue de 14 presuntos generadores de violencia abatidos.
El operativo desató andanadas de críticas en cuentas de redes sociales vinculadas a militares, agentes federales y marinos. Se comparó la liberación de Mónica Zambada Niebla con la de Ovidio Guzmán. Se habló de una extorsión millonaria pagada por los familiares de esta. Se criticó la orden “desde arriba” que permitió su liberación.
Como siempre, la mala comunicación, el hermetismo oficial, alentó las especulaciones.
Desde hace meses se han registrado despliegues federales y sobrevuelos constantes en la zona de influencia de Los Mayos.
El objetivo es uno. Ese que no fue encontrado en un operativo del que hoy existen más preguntas que respuestas.
Otro cualiacanaz0, pero ahora de shitbaum, que ordenó soltar a la hija del mayo; es así, como shitbaum paga narc0favores recibidos del cártel Sinaloa. Faltaba más