Nos platican que en el PT discuten la posibilidad de rechazar el Plan B de la reforma electoral, porque, según su versión, en las negociaciones con el gobierno y Morena, hubo un rompimiento de acuerdos: el día en que salieron los dirigentes guindas, verdes y del Trabajo a respaldar la iniciativa, se firmó un acuerdo que establecía que la revocación de mandato sí se llevaría a cabo en 2027, pero en agosto. Tras el anuncio del respaldo, “mágicamente” se modificó el texto para poner que será en junio, al mismo tiempo que las elecciones federales intermedias y las de gubernaturas. Los dirigentes petistas dicen temer que, con el pretexto de la revocación, la presidenta Claudia Sheinbaum se meta de lleno a la campaña y no para respaldar a sus aliados, sino únicamente a los candidatos de Morena e incluso golpearlos a ellos. En los próximos días se verá si las huestes de Alberto Anaya ceden o siguen vendiendo caro su amor.
Pese a la complicada relación con el gobierno de Donald Trump, el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, está feliz, feliz, feliz. Nos cuentan que don Esteban, quien poco aparece en la discusión de temas como seguridad, migración o el T-MEC, ahora presume en sus redes sociales que nuestro país subió del lugar 16 al 12 en el ranking mundial de felicidad. Incluso fue invitado al evento de la firma encuestadora Gallup a reflexionar sobre “la compleja relación entre la felicidad y las redes sociales en el contexto global”. Don Esteban, nos hacen ver, anda enrachado: después de casi siete años de invisibilidad, salió a medios a desmentir un libro conspiranoico que denunciaba un plan en los consulados mexicanos para dar “golpe de Estado” en el país vecino y ahora diserta sobre otros temas relevantes. Felicidades, pues.
Luego de una década de conversaciones, largos lapsos de inmovilidad y nuevas negociaciones, nos dicen que el gobierno de México está a punto de firmar el Acuerdo Global Modernizado con la Unión Europea, cuya renovación está prevista para mayo. En los últimos meses se intensificaron los contactos políticos por el tema, con las visitas al país del presidente de Francia, Emmanuel Macron, y del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, quienes afinaron con la presidenta Sheinbaum puntos estratégicos que tienen que ver con comercio, transición energética e inversiones tecnológicas. La firma se había anunciado para febrero, y ahora, si no hay nuevos contratiempos, podría darse a principios de mayo.
El que se apareció sorpresivamente en Cancún, en el marco del encuentro de la presidenta Claudia Sheinbaum con el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, fue el embajador de México en China, Jesús Seade, quien incluso participó en la recepción oficial al visitante alemán. Nos recuerdan que don Jesús fue representante de Andrés Manuel López Obrador en el último tramo de la negociación del gobierno de Enrique Peña Nieto con la primera administración Trump para firmar el acuerdo en 2018. Luego, pasaba gran parte del año en su casa de Hong Kong mientras era subsecretario para América del Norte. Y ahora que es embajador en China, se aparece en Cancún para recibir a un dirigente de la Unión Europea y un día después de que comenzó la primera ronda de pláticas con Estados Unidos para la revisión del T-MEC. Extraña brújula.