La discusión sobre la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum provocó un adelanto de las tensiones entre los partidos aliados de la llamada Cuarta Transformación en la Cámara de Diputados, luego de que el Partido del Trabajo (PT) reiterara públicamente su rechazo a la propuesta.
Durante la sesión de este martes en el pleno de San Lázaro, la diputada petista Lilia Aguilar aprovechó la presentación de una iniciativa en materia de ciberacoso para reafirmar que su bancada votará en contra de la reforma electoral, postura que, afirmó, ha provocado señalamientos y ataques desde sectores de la mayoría legislativa.
Acompañada por integrantes de su grupo parlamentario, Aguilar rechazó que el desacuerdo político convierta al PT en un actor “traidor” dentro del movimiento, y lamentó que las críticas provengan de quienes consideraba aliados.
“No me avergüenzo de nada, como no se avergüenza el PT de su posición. Asumimos el ataque. Nunca pensamos que vendría de nuestros hermanos de clase, nunca, pero somos firmes en nuestro planteamiento, de fortaleza y de pluralidad”, expresó desde tribuna.
La legisladora recordó que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió en su momento que el movimiento podría fracturarse por la intolerancia, el sectarismo, las disputas por cargos, la desviación de ideales y la corrupción, elementos que, afirmó, “hoy claramente se dan dentro del movimiento”.
En su intervención, Aguilar sostuvo que el PT es un actor necesario dentro de la coalición y pidió reconocer que las diferencias internas no deben ser tratadas como traición política.
“El PT sí es necesario y su servidora seguiremos firmes más allá de los ataques, porque entendemos un proceso dialéctico (…) los enemigos están afuera, están en los países que quieren venir y controlar esta nación, están en el crimen y en quienes buscan atacar al Estado mexicano”, afirmó.
La diputada también denunció que desde hace siete días ha sido objeto de ataques personales en redes sociales por su postura contra la reforma electoral, los cuales, dijo, se han centrado en su apariencia física.
Según explicó, ha recibido calificativos como “chueca”, “Quasimodo”, “Popeye”, “la chueca del Bienestar” y “traidora”.
Ante cuestionamientos sobre su patrimonio, Aguilar aseguró que no tiene nada que ocultar y que todos sus bienes están debidamente declarados y son públicos, por lo que cuestionó la falta de diálogo interno dentro del movimiento.
“No tengo nada que esconder, como no lo tiene el PT (…) ¿Cómo planteamos que podemos representar a todo el pueblo de México cuando no hemos podido siquiera generar un diálogo interno sobre los que pensamos diferente?”, expresó.
Finalmente, la legisladora pidió evitar prácticas de presión o persecución dentro del propio movimiento, luego de señalar que algunos sectores han advertido que investigarán su patrimonio tras su posicionamiento contra la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal.
