El futuro del llamado Plan B impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum aún no está asegurado, ante la falta de acuerdos con el Partido del Trabajo (PT), que ha expresado reservas clave sobre la propuesta, particularmente en torno a la revocación de mandato.
Aunque figuras del Partido Verde Ecologista de México y del propio PT han manifestado respaldo en algunos puntos, las negociaciones dentro de la coalición oficialista continúan sin cerrarse, de acuerdo con fuentes partidistas. El principal desacuerdo radica en la intención de realizar la revocación de mandato de la titular del Ejecutivo durante las elecciones federales del próximo año.
Desde el PT señalan dos preocupaciones centrales. La primera es de carácter electoral: advierten que, de coincidir ambos procesos, la presidenta podría hacer campaña para permanecer en el cargo y al mismo tiempo favorecer a Morena, lo que —afirman— dejaría en desventaja a los partidos aliados. “Podrían arrasar contra nosotros”, expresó un integrante de la dirigencia nacional petista.
El segundo punto, considerado de mayor riesgo, tiene que ver con la participación ciudadana. En el PT estiman que las elecciones de 2027 superarían el 40% de participación, umbral necesario para que la revocación sea vinculante. Bajo este escenario, temen posibles factores externos que puedan incidir en el proceso electoral, según versiones internas.
La inconformidad ha sido expresada públicamente por dirigentes del partido. Benjamín Robles afirmó que la propuesta resulta inequitativa incluso para los partidos que integran la llamada Cuarta Transformación, al señalar: “Nos parece inequitativo para todos los partidos políticos, incluidos los que formamos parte de la 4T. En eso no vamos a transitar. El PT no puede caminar en esa propuesta de la iniciativa de reforma electoral”.
Este desacuerdo podría profundizar las tensiones al interior del bloque oficialista. El PT ya votó en contra del denominado Plan A en la Cámara de Diputados, lo que llevó al Ejecutivo a presentar una nueva iniciativa que se prevé discutir en los próximos días en el Congreso.
De repetirse un voto en contra, el escenario de colaboración rumbo a las elecciones de 2027 podría complicarse, especialmente ante antecedentes recientes. En 2024, el PT compitió sin alianza en elecciones municipales de Veracruz, donde Morena registró retrocesos, lo que generó presiones internas en la dirigencia encabezada por Luisa María Alcalde y en la estructura organizativa del partido.
Las negociaciones entre Morena, PT y Partido Verde continúan, sin que hasta ahora exista un acuerdo definitivo sobre uno de los puntos más sensibles de la iniciativa presidencial.
