Nos cuentan que el encargado de despacho del Canal del Congreso, Raúl Paz, subió a redes sociales un video en el que defiende a capa y espada la iniciativa presidencial de reforma electoral y critica a quienes están en contra. Al funcionario, que fue diputado panista y luego senador morenista, al parecer se le olvidó que ya no es legislador y que dirige una institución del Estado que en teoría es imparcial y no es lugar desde el cual descalificar a la oposición. Nos recuerdan que, a sus allegados, don Raúl les ha dicho que su paso por ese cargo es temporal porque lo suyo es andar en campaña y buscar otro cargo de elección. El expanista, vinculado en la actualidad estrechamente al senador Adán Augusto López, se acomodó muy bien en la práctica de usar espacios públicos como si fueran órganos partidistas y de plano convertirlos en tribuna de “paleros”.
Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió a los partidos de oposición como el MacPrian, el líder del tricolor, Alejandro ‘Alito’ Moreno, se encarreró para pedir una nueva alianza opositora que “salve a México” de las garras de Morena en 2027, con Movimiento Ciudadano y el PAN. Rápidamente lo desairaron el presidente blanquiazul Jorge Romero y el naranja Jorge Álvarez Máynez. Lo único que le faltó a don Alito fue tomar el mote que les pusieron y pedir registrarlo ante el IMPI, aunque suene más a hamburguesa que a coalición partidista. ¿Se habrá olvidado el campechano de la debacle de 2024 o será que ya extraña el reflector que ganó con su pleito a trompadas con Gerardo Fernández Noroña?
El parlamento abierto sobre la reforma electoral que habían planteado varios congresistas guindas ya de plano quedó en el olvido. Víctor Hugo Lobo, presidente de la Comisión de Reforma Política Electoral en la Cámara de Diputados, dijo ayer que están acelerando los procesos para que la próxima semana se pueda dictaminar el proyecto presidencial y que pase para ser votado en el pleno de San Lázaro. ¿Será que se imponen las cuentas del coordinador morenista Ricardo Monreal, que ha repetido una y otra vez que no alcanzan los votos para aprobarla? En lugar de aplicar el dicho de “al mal tiempo, buena cara”, parecería que la mayoría decidió “al mal paso, darle prisa”.
Las huestes digitales morenistas, esas a las que dice el coordinador de asesores de la presidencia Jesús Ramírez Cuevas que nunca ha dirigido ni financiado, han estado tundiendo en redes sociales a los dirigentes del PT por estar en contra de la reforma electoral y llamándolos traidores, pese a que la presidenta Sheinbaum declaró en la mañanera que no hay traición en no apoyar la iniciativa. Ante la andanada, el coordinador de los diputados petistas, Reginaldo Sandoval, respondió: “si ser consecuente es ser traidor, pues ahí les valemos la que dicen”. Las opiniones se dividieron en la vecindad tuitera entre los que se escandalizaron aduciendo que reconoció que son traidores y los que aseguran que en realidad quiso decir que los traidores son los de Morena por no ser consecuentes con su origen. Y sigue el ruido.
hablamos pendejadas, traidor-desleal por no estar de acuerdo con el amigo en decirle algo que perjudica.