En 2013, el presidente Enrique Peña Nieto acuñó una frase célebre en los anales de la impunidad al apapachar a su titular de Sedesol, Rosario Robles, quien enfrentaba una lluvia de acusaciones de desvío de dinero de programas sociales para fines electorales: “No te preocupes, Rosario”. Ayer tuvimos una reedición, pero en versión 4T. Eduardo Ramírez, gobernador de Chiapas, respaldó a su secretario de seguridad, Óscar Aparicio, luego de que EL UNIVERSAL reveló su colección de autos clásicos conseguidos, según él, a precios de ganga. En Motozintla, don Eduardo se disfrazó de Peña Nieto para darle su palmadita al jefe último de la fuerza especial Pakales, esa que apareció en la narconómina de El Mencho. “Luego le tienen un poquito de envidia por sus resultados…Le digo: no te preocupes, mientras haya confianza y honestidad, todo lo demás es politiquería”, soltó. ¿Se referiría a los resultados que registraba la contabilidad de Oseguera?
Nos cuentan que en Palacio Nacional alistan nuevos pasos contra el reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado. La presidenta Claudia Sheinbaum analiza reunirse en los próximos días con representantes de empresas de redes sociales para explorar mecanismos que refuercen la prevención contra contenidos que buscan cooptar a adolescentes a través de plataformas digitales. Nos adelantan que la intención es establecer canales de colaboración para detectar a tiempo campañas de captación, propaganda o mensajes que promuevan actividades delictivas. La agenda de las conversaciones, nos detallan, se prepara desde la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez.
El auditor superior David Colmenares, quien busca reelegirse para un nuevo periodo de ocho años, se presentó ayer a entrevista con los diputados de la Comisión de Vigilancia. Nos cuentan que, frente a las críticas a su trabajo por la baja recuperación de montos observados y las pocas denuncias presentadas, respondió que antes se hacían muchas denuncias, pero poca recuperación. Añadió que apenas va “a la mitad” de su estrategia, y que si lo reeligen la culminará. De cualquier forma, nos hacen ver, lo recuperado es muy poco, en comparación con lo “perdido”. ¿Será algo así como un “carpetazos, no balazos”, para emular al expresidente a cuyo gobierno se supone que vigilaba don David?
En agosto de 2020, un empresario de Jalisco solicitó al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) el registro de la marca “El señor de los gallos”. En el expediente 2399672 se indica que se buscaba este registro para usarlo en venta de gorras, chamarras, sombreros y playeras. Sin encontrar ningún motivo de oposición, la dirección divisional de marcas del IMPI lo avaló cuatro meses después. Nos recuerdan que “El señor de los gallos” es uno de los apodos por el que se conocía a Nemesio Oseguera, El Mencho, y que familiares de otros narcotraficantes han buscado obtener el registro de marcas comerciales de sus apodos ante el IMPI y les han sido negadas.