La detención y posterior liberación de Mónica del Rosario Zambada Niebla, hija de Ismael “El Mayo” Zambada, durante un operativo federal en Culiacán, ha sido interpretada por especialistas como un episodio similar al ocurrido en 2019 con Ovidio Guzmán.
El consultor en seguridad pública, David Saucedo, afirmó en entrevista con Infobae México que la presión de pobladores habría sido un factor determinante para que las autoridades dejaran en libertad a la mujer, pese a haber sido localizada y asegurada inicialmente.
“Yo considero que iban por ella. El diamante de seguridad era para ella (…) pareciera que el gobierno federal, ante esta situación de no poder extraer rápidamente a la hija del Mayo, finalmente le dejan en libertad”, señaló.
De acuerdo con el análisis, los elementos federales habrían sido rebasados durante el operativo, al no lograr concretar la extracción del objetivo pese al despliegue aéreo y terrestre en la sindicatura de El Salado.
Los hechos ocurrieron el jueves 19 de marzo, cuando fuerzas de la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) realizaron acciones para inhibir operaciones criminales en la zona. Durante el operativo, fueron abatidos 11 presuntos integrantes de “Los Mayos” y se detuvo a un hombre vinculado a esta facción.
En ese contexto, autoridades ubicaron a una mujer identificada como hija de un líder criminal —posteriormente confirmada como Mónica Zambada—, quien fue liberada al no contar con mandamientos legales ni cargos en su contra en México.
Sin embargo, Saucedo cuestionó esta explicación al señalar que la mujer aparece en registros de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en Estados Unidos, donde es identificada como parte de la estructura financiera del Cártel de Sinaloa.
“Es cierto que México no tiene una causa penal como tal (…) pero en Estados Unidos sí”, indicó.
El especialista también calificó el episodio como un “mini culiacanazo”, al considerar que la reacción de la población —que rodeó a los elementos de seguridad y exigió la liberación— generó un escenario comparable al del 17 de octubre de 2019, cuando fue liberado Ovidio Guzmán.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo habitantes de la comunidad confrontaron a las fuerzas federales e incluso participaron en la recepción de la mujer tras su liberación, luego de que fuera bajada de un helicóptero.
“El hecho como un ‘mini culiacanazo’ se consumó cuando la presión de la base social obligó a las fuerzas federales a liberar a Mónica Zambada”, sostuvo.
Inicialmente, Semar y SSPC negaron la detención, pero posteriormente el Gabinete de Seguridad confirmó que la mujer fue retenida y liberada, lo que, según el especialista, afecta la credibilidad del operativo.
Saucedo añadió que este tipo de reacciones sociales se ha convertido en una estrategia utilizada por grupos criminales para impedir detenciones, mediante bloqueos y presión directa sobre las autoridades.
También planteó que la decisión de liberarla pudo haber sido asumida por el Gabinete de Seguridad para evitar un costo político mayor, en referencia a la presidenta Claudia Sheinbaum.
El caso reavivó el debate sobre la capacidad del Estado mexicano para enfrentar a organizaciones criminales, en un contexto donde la liberación de objetivos relevantes ha tenido antecedentes similares en operativos anteriores.
