Marzo de 2026 reviste una importancia excepcional para quienes formamos parte de la familia Excélsior. No se trata de un mes más en el calendario, sino de la confluencia de ciclos que definen nuestra identidad y nuestro propósito.
Hoy, el Periódico de la Vida Nacional cumple 109 años de existencia, un trayecto que comenzó en 1917 bajo la visión de Rafael Alducin y un grupo de periodistas convencidos de que el México que emergía de la lucha revolucionaria necesitaba instituciones sólidas y una ciudadanía informada.
Aquel sueño de un país de leyes encontró en nuestras páginas un espejo y un impulso que, tras más de un siglo, permanece vigente.
Sin embargo, esta celebración también marca un hito contemporáneo fundamental: se cumplen exactamente 20 años del relanzamiento de Excélsior. En marzo de 2006, el diario fue rescatado de una crisis que amenazaba su existencia, iniciando una transformación profunda. Este proceso no fue sólo administrativo, sino una tarea monumental de coordinación para integrar al diario con su empresa hermana, Imagen Radio. Así nació Grupo Imagen Multimedia, un ecosistema informativo al que más tarde se incorporaría Imagen Televisión, consolidando una plataforma de comunicación sin precedentes en México. A lo largo de estas dos décadas, Excélsior ha sido un pilar comprometido de ese esfuerzo, demostrando que es posible ejercer un periodismo de rigor en múltiples formatos simultáneamente, atendiendo a un público diverso con necesidades de información cada vez más complejas.
Cuando Excélsior e Imagen unieron fuerzas, las redes sociales aún no transformaban el mundo, pero tuvimos la visión de sumarnos a ese naciente entorno digital con agilidad. En este contexto, conmemoramos también el primer año de la partida de don Olegario Vázquez Raña. A él debemos el rescate institucional y humano de Excélsior en 2006; su liderazgo y compromiso con la libertad de expresión permitieron que esta casa editorial recuperara su esplendor. Su legado es el cimiento sobre el cual seguimos construyendo y su memoria nos acompaña en cada edición que sale a la luz.
Desde su fundación, Excélsior no ha sido un simple testigo de la historia; ha sido su protagonista. Fue pionero en la incursión de los diarios en radio y televisión durante la primera mitad del siglo XX, comprendiendo desde temprano que la noticia debe viajar por todos los canales posibles. Si el mundo parece no aprender de las tragedias de la guerra, Excélsior ha estado ahí para recordárselo, cubriendo desde la Primera Guerra Mundial hasta el actual y doloroso conflicto en Oriente Medio.
Asimismo, hemos narrado la evolución de la cultura y la sociedad –sin juzgarla–, registrando desde la estética de los pachucos hasta la identidad de los therians, y desde el fenómeno global de los Beatles hasta la era de Bad Bunny y el K-pop.
Nuestras rotativas han impreso la historia de 23 presidentes de la República, comenzando con Venustiano Carranza y hasta la actual gestión de Claudia Sheinbaum. Hemos dado cuenta del largo y difícil camino de las mujeres hacia el poder, viendo llegar a la primera alcaldesa, a la primera legisladora, a la primera gobernadora y, finalmente, a la primera Presidenta de la nación. Vimos al hombre pisar la Luna por primera vez y, si el tiempo nos lo permite, reseñaremos con el mismo entusiasmo la llegada de la primera mujer a nuestro satélite natural.
A lo largo de estos 109 años, la clave de nuestra permanencia ha sido la capacidad de transformarnos de la mano de nuestros lectores, sin sacrificar nunca el rigor periodístico ni la reputación de nuestra marca. Hoy, nos enfrentamos a un nuevo cambio de paradigma con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Al igual que hace 20 años, Excélsior posee el oficio y la ética para utilizar estos avances tecnológicos en favor del derecho a la información, ofreciendo contenidos oportunos, profundos y verificados. En una era donde la desinformación y las noticias falsas plagan el internet, el equipo de Excélsior se mantiene listo para servir a quienes confían en el prestigio que sólo otorga el servir a la verdad sin contemplaciones. Sigamos adelante, honrando nuestra historia para escribir el futuro.