La gira que realizó la presidenta Claudia Sheinbaum el fin de semana en Sinaloa, acompañada por el gobernador Rubén Rocha Moya, dejó al descubierto las primeras señales de división al interior de Morena en la entidad, en medio de los movimientos políticos rumbo a la sucesión estatal de 2027.
Durante los dos días de actividades, la visita presidencial fue interpretada en el ámbito político local como un nuevo respaldo de Sheinbaum al gobernador Rocha, así como un impulso a las aspiraciones del senador Enrique Inzunza, señalado como uno de los perfiles cercanos al mandatario estatal para la futura contienda, con el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, mencionado como una posible alternativa.
Uno de los episodios que más llamó la atención fue la ausencia de la senadora de Morena, Imelda Castro, quien no apareció en actividades públicas junto a la presidenta ni con el gobernador, y en cambio realizó eventos por separado durante el fin de semana.
El distanciamiento generó cuestionamientos dentro del morenismo local sobre si la decisión fue parte de un acuerdo político para evitar que la legisladora se vinculara con la imagen del gobernador o si se trató de una estrategia propia en medio de las disputas internas del partido en la entidad.
Otra ausencia que no pasó desapercibida fue la del diputado federal Ricardo Madrid, identificado como uno de los principales operadores del Partido Verde Ecologista de México en Sinaloa y cercano al embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel.
Tampoco acudió a los actos el diputado federal del Partido del Trabajo, Fernando García, dirigente petista en el estado. De acuerdo con versiones en el ámbito legislativo, García ha sostenido desde el año pasado diversas conversaciones en la Cámara de Diputados en las que ha relatado episodios sobre la política estatal, relacionados con las consecuencias que enfrentan quienes se oponen al proyecto político del senador Enrique Inzunza.
En el entorno de Morena en Sinaloa prevalece la percepción de que la entidad continúa siendo parte de los acuerdos políticos de transición entre Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, lo que explicaría que la presidenta no intervenga por ahora en la disputa electoral rumbo a 2027, incluso respecto de actores locales que respaldaron su candidatura presidencial durante el proceso interno.
Un caso que ha sido citado dentro de esas tensiones es el del exalcalde de Ahome, Gerardo Vargas Landeros, quien fue removido del cargo por el gobierno estatal y busca su restitución.
Esta semana la Suprema Corte de Justicia de la Nación tenía previsto analizar su recurso para regresar a la presidencia municipal de Los Mochis, pero la discusión fue aplazada de manera sorpresiva, sin que hasta ahora se haya definido una nueva fecha para retomar el caso.
